España asustó a EE UU y rozó el oro olímpico
El mate de Rudy sobre Howard fue una de las imágenes de Pekín.


Otro verano más la Selección de baloncesto volvió a enganchar al aficionado de a pie, a captar el interés de todo un país por este deporte. Atrás quedaba la disputa entre el presidente José Luis Sáez y Pepu Hernández, zanjada con el despido del técnico campeón del mundo. Llegó Aíto al rescate para marcharse dos meses después, aunque con un premio fabuloso colgado al cuello, la medalla de plata en los Juegos. Scariolo tomará ahora el relevo. Pero eso es futuro.
Este año deja para el recuerdo uno de los mejores partidos de siempre: la final olímpica de Pekín, en la que España puso contra las cuerdas a un rival grandioso. Estados Unidos presentó en China un equipazo con Kobe, LeBron, Wade, Howard... Sólo el genuino Dream Team de Barcelona 92 le discutiría la supremacía histórica. Y aquel 24 de agosto, también España. Pese al arbitraje polémico y los pasos no pitados, el duelo no se resolvió hasta el último minuto. Europa y América se tocan. La jugada que dio la vuelta al mundo, que impactó en USA, no fue una de LeBron, no. La firmó Rudy Fernández con aquel tremebundo mate, con falta incluida, por encima de hercúleo Howard. Temblaron los cimientos de la NBA. ¡Ay si Jiménez llega a meter ese triple! Fue plata; supo a oro. El mismo premio que alcanzaran los Corbalán, Epi, Martín y compañía 24 años antes en Los Ángeles 84.
En Pekín también hubo espacio para el baloncesto femenino español, clasificado por tercera vez para el torneo olímpico. Las chicas fueron quintas igualando el puesto de Barcelona 92. Antes, los clubes habían puesto la semilla en Europa. El DKV Joventut, con la pareja Ricky&Rudy, fue el equipo de moda. Ganó la Copa ULEB. El Tau completó un gran año, otra vez en la Final Four por cuarta vez consecutiva. 2008 fue un año mágico para el baloncesto español.
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