Fuenlabrada deja al Estu con pie y medio en la LEB
Los colegiales deben ganar en Granada para seguir vivos


Sesenta años de historia pesan tanto que en ocasiones atenazan, hacen a uno olvidarse del baloncesto que ha aprendido, precipitarse, fallar canastas cantadas... Era tanto lo que había en juego que MMT Estudiantes y Alta Gestión Fuenlabrada brindaron un partido feo, pero de una tensión que se masticó, de nudo en el estómago. Y así, entre temblores, se llegó al 68-70 con posesión para Estudiantes y 14 segundos por jugar. Y así, el drama quiso que un chaval de 21 años (Suárez), el mejor en su equipo, perdiera el balón y que el Fuenlabrada volara hasta el mate de Blanco, y de ahí a la salvación. Toca ahora a los colegiales apurar su séptima vida y ganar el sábado en Granada. Necesita dos triunfos más que los andaluces, igualar a Manresa (con el que tiene ganado el basket-average) o ViveMenorca (al que recibirá), o acabar con un triunfo más que Cajasol o Grupo Capitol. Sesenta años de grandeza merecen un esfuerzo extra.
Estudiantes jugó a tirones, el mismo guión que ha seguido a lo largo de toda la temporada y que le hizo coquetear con el descenso desde bien pronto. Tres minutos necesitó el equipo para anotar su primera canasta (Sánchez) ante un Fuenlabrada en el que Tomas cometía su segunda falta demasiado pronto. Se fue al banquillo. Sánchez, un Guti a lo colegial (siempre discutido por la grada), anotó dos canastas seguidas que dieron aire al equipo (13-10).La réplica de Casimiro fue la entrada de Ferrán López, el mejor base visitante, que intentó llevar luz a una piñata en la que todos recibían golpes y nadie acertaba: tiro errado por Russell, pérdida de Blanco, triple fallado por Lorbek, pérdida de Guardia, pérdida de Sánchez, pérdida de Paraíso, falta de García, pérdida de Jasen, pérdida de Guardia, pérdida de Jasen, tiro fallado por Blanco, pérdida de Pietrus, falta de Suárez y tiro errado por Blanco, ésa fue la secuencia con 19-19 en el marcador.
Una tensión que se mantuvo, un barullo sólo roto por los tres triples seguidos de Lewis (del 32-34 al 41-36) o los dos de Jasen que pusieron al Estu arriba (66-65) a 50 segundos del final. Pero Wideman (sólido), Blanco (pletórico) y la hipnosis de Marko Tomas, durmiendo cada ataque y así al rival, frustraron el triunfo del equipo del Ramiro, que ahora mira al sur (Granada) para encontrar su norte.
Perasovic "Ellos tuvieron más oficio"
Nos costó entrar en el partido y luego nos costó ganar ante un equipo con mucho oficio. Estuvieron muy listos en las faltas, acertaron en los tiros libres... El equipo tiene que saber que si ganamos en Granada, aún quedan oportunidades. Nos jugamos todo el año en un partido".
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Casimiro "No nos fuimos del partido"
Desde el punto de vista baloncestístico, el partido ha sido malo, pero es algo lógico cuando hay tanta tensión. En esa ansiedad hemos sabido navegar mejor. Nuestra gran virtud ha sido no habernos ido nunca del partido, ni siquiera cuando los dos triples consecutivos de Jasen".



