Un ogro con sangre de 'soul'

Marc Jackson no nos miente. "Éste es el partido que todo el mundo está esperando en Atenas", afirma tras el entrenamiento. Nos trata con un cariño que justifica porque España es su "segundo país". Dos campañas 98-99 y 99-00 militó en Lobos Cantabria, una escala más de un periplo que hizo escala en Turquía (Tofas Bursa), EE UU (Golden State, Minnesota, Philadelphia, Nueva Jersey, Nueva Orleans) y Grecia (Olympiacos). Lleva en El Pireo desde el pasado verano y ahora está a las órdenes de Giannakis, que para Marc tiene una filosofía clara: "Defensa, defensa y defensa". Licenciado en programación informática, dice que no es tan ogro como la gente cree. "Quizá es por mi físico", comenta. Otro gigante, Papadopulos, pasa apuros en Madrid. Él lo defiende: "Es mucho más listo de lo que la gente piensa". Marc es un loco del cine al que la música le inspira. "¿Alguna canción de su padre (John Atkins, miembro de un mítico grupo de soul de los setenta) para motivarse antes del partido?", le preguntamos. "Ninguna, porque eran muy lentas; él era un romántico. Quizá me excita más una de Linkin Park. Es más cañera".



