Euroliga | Real Madrid 100 - Maccabi 103

El Madrid perdona y se jugará el pase en Atenas

Desaprovechó una ventaja de 13 puntos (58-45) ante el Maccabi

<b>EXCELENCIA SIN PREMIO. </b>Axel Hervelle realizó un partido espectacular, pero al final su acierto y su entrega no encontraron premio en el marcador de Vistalegre.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
Actualizado a

Si alguien quería épica, ahí la tiene. Y qué mejor lugar que Grecia para ir a buscarla. Allí nació esa palabra, allí deberá jugarse el Real Madrid el pase a cuartos. Drama extra para un Top 16 que ayer, alrededor de las diez de la noche, pintaba muy bien para los blancos. El equipo ganaba por 13 al Maccabi (58-45, min. 24). Vistalegre disfrutaba de sus héroes del presente, de los del pasado lo había hecho en el homenaje previo tributado por la Copa de Europa. Pero Halperin, Morris y cía segaron de un plumazo el "oé, oé, oé" y mostraron a los blancos la verdadera envergadura de ese proyecto llamado Euroliga. Habrá que sudar más. En Atenas. Con épica.

El 100-103 final borró el excelente partido de algunos jugadores blancos. De Hervelle, cuyo acierto permitió al Madrid mirar el partido desde arriba (firmó 11 de los 17 primeros puntos). De Raúl López, quien ausente en Tel Aviv reivindicó sus galones: dirigió bien, anotó y complicó la vida al virtuoso Bynum. O de Reyes, de nuevo coloso, aunque mortal en los minutos decisivos, cuando se le escapó algún balón que otros días es suyo, sólo suyo. El Real Madrid dominaba tras el primer cuarto (23-19), también al descanso (46-40). El tesón suramericano, personificado en Batista (Uruguay) y García (Brasil), mantenía en pie al Maccabi. Sherf dosificaba a Vujcic, quien nos contaba en la previa que el de Vistalegre era el partido ideal para ponerse en forma tras su lesión. Lo hizo.

Con 44-36 y un minuto para el descanso, Sherf dio entrada a Sharp. Quién le iba a decir que el veterano base -12 años en el club- sería determinante en el sprint final del duelo. Pero para llegar ahí, a ese cara o cruz, el Maccabi necesitó el veneno de Halperin, brillante en los triples (3/4), y Morris, inconmensurable desde esa línea (4/5). El Maccabi firmó cuatro triples en sus cinco últimos ataques del tercer cuarto y obró el milagro: 70-71 a su favor.

Noticias relacionadas

Halperin.

De nada sirvieron las eliminaciones de Bluthenthal y Bynum. Un triple de Halperin a cinco segundos del final -mala defensa blanca al no hacer falta- igualaba el partido (89-89) y daba paso a una prórroga en la que el Madrid no se encontró a sí mismo. Sólo hacía falta mirar a la cara a sus jugadores. Atenazados. Con el balón pasando de mano en mano. Impotentes ante un Maccabi en el que Morris anotaba triples sin levantar los pies del suelo. Ahí, en el suelo, están los blancos. Sólo un triunfo en pista del Olympiacos les da el pase a cuartos. Pero este club no admite otra cosa que la épica. Y más en Atenas.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados