Raúl pone firma al sufrido estreno frente al Zalgiris
El Real Madrid inicia el Top 16 con un trabajado triunfo


Suele ocurrir, es lo que tiene la Copa del Rey, que marca con su sello a más de uno. Al Barça lo dejó tan tocado que ayer fue destituido Ivanovic. Al Real Madrid lo mantuvo tambaleando, con el flequillo de Ricky Rubio no dejando ver el bosque y el debut en el Top 16 aflojándole las piernas. Tanto que, a falta de cinco minutos para el final del tercer cuarto, el Zalgiris vencía por seis puntos (48-54) tras tres triples consecutivos de Marcus Brown. Nervios, miedo en un Vistalegre que tras las guerras ante Panathinaikos y Tau parecía un convento.
Pero el talento vino una vez más al rescate. Y en algunos jugadores blancos, como Charles Smith, se escapa a borbotones. La Araña devolvió el saludo a Brown con tres triples que dispararon un parcial de 18-0 que apagó la euforia del equipo lituano presidido por Sabonis. Se pasó, en un visto y no visto, del 52-59 al 70-59. Y a partir de ahí no quedaba sino repetir el guión de las grandes noches.
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Se había hecho en el primer cuarto, cuando después de un 0-6 los blancos reaccionaron con una gran noticia encima de la mesa: el debut de Iturbe, que en sus dos primeras acciones anotó dos triples. Agarrados a Bullock, el Madrid se mantuvo arriba hasta que Jankunas y un letal Popovic despertaban al Zalgiris (26-29). Fue Popovic el vértice más venenoso del triángulo de pequeños (junto a Brown y Collins) ordenado por Rimantas Grigas. Dos triples del croata dejaban el 43-39 al descanso. Luego tomaría su relevo Brown, el ex del Unicaja, que condujo hasta el mencionado 48-54.
A falta de Papadopulos, era Reyes quien debía fajarse con Zukauskas y N'Diaye, excelente en los movimientos. Lo hizo bien, pero tanto él como sus compañeros tendrían que sufrir para poner el 1-0 en el casillero del Top 16. Apretó tanto el Zalgiris que, tras una bandeja de Raúl López (86-82), Maciulis clavó un triple que atemorizó a Vistalegre. Su posterior antideportiva sobre el base catalán y los dos tiros libres de éste firmaron el 88-85 final. El sello de la Copa empezaba a borrarse. El sábado, en Valencia, quizá ni se vea.



