Copa del Rey | Iurbentia 70 - AXA Barcelona 69

Machada del Iurbentia

Los bilbaínos mandaron a casa al AXA Barcelona, en el que sólo se salvaron Trias y Lakovic. Huertas y Weis fueron las grandes estrellas del equipo que dirige Txus Vidorreta, que en la primera semifinal de mañana protagonizarán un apasionante derbi vasco con el Tau Cerámica.

<b>IMPARABLES. </b>Paco Vázquez supera en una entrada la oposición de Jordi Trías, uno de los más destacados en el bando barcelonista.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
Actualizado a

El campeón, a la calle. Es el humor -macabro en este caso para los azulgrana- que gasta la Copa del Rey, que en su primera jornada encumbró a un pequeño que ya era grande por lo que venía haciendo desde que arrancó la temporada. El Iurbentia Bilbao derrotó al AXA Barcelona (70-69) en un partido con luz estelar para una pareja de baile, un bajo y alto, un jugón y una torre: Huertas y Weis. Elogiarles a ellos no resta un ápice de grandeza a todo el equipo, empezando por Txus Vidorreta, un hombre de la casa, un técnico feliz. El gesto de Recker quien, retirado en camilla por su dislocación de hombro, celebraba con los brazos en alto el triunfo lo dice todo. No hay dolor.

Noticias relacionadas

Esta vez, ni siquiera Lakovic salvó al Barça. El esloveno acertó con cuatro triples que rescataron a los azulgranas del abismo: uno a 8 segundos del final del tercer cuarto (se pasó del 52-43 al 52-46); otro recién iniciado el último (del 57-48 al 57-51); el anotado con 1:24 por jugar (del 68-63 al 68-66); y el último, in extremis, a 5 segundos del final (del 70-66 al 70-69). Pero no bastó. Esta vez el talento del grande no bastó para tumbar a un equipo como el Iurbentia, ordenado hasta lo enfermizo. Desde el primer balón quedó patente que Huertas se veía en estrella. Su aplomo en la dirección y su acierto en el tiro permitió mirar el partido desde arriba (19-12) pese a la enorme labor de Trias, a quien los galones de MVP de Málaga 2007 aún le brillan sobre el pecho (más debate para Pepu y su cuaderno de Pekín). Entró Salgado y la máquina siguió funcionando. Es el mérito de Vidorreta, lograr que a todos les siente igual el traje.

Con el 24-24 del primer cuarto, una buena noticia: reapareció Kasun tras su arritmia cardíaca. Neal era el microondas culé -pasó reconocimiento médico el miércoles y ayer jugó- y Weis hacía daño. Un dos más uno del francés volvió a dar aire a los vascos (39-32). Iurbentia aprovechaba los dos contra dos y al Barça le costaba atacar cinco contra cinco. Duelo de números, con Huertas y Lakovic retándose a triples (57-48 y 57-41). Ivanovic recurrió a la emboscada con tres bajitos (Lakovic-Pepe-Basile), pero los vascos encontraron un sendero que llevaba a la luz: Quincy Lewis, quien con cinco puntos seguidos obligó a la heroica culé. Pero los héroes ayer vestían de negro y cerraban cada frase con un "aupa". Y tenían dos estrellas que deslumbraban. Una brasileña, Huertas, para alegría inmensa de nuestro canarinho Monsalve. Otra francesa, Weis, tan heterodoxo lanzando tiros libres como leyendo el periódico. "El AS es el único que empiezo por la última página", me dijo un día. Supongo que hoy lo abrirá por su crónica. ¿O no?

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados