Peli de Fellini que acabó en limusina

En limusina desde el Mohegan Sun, imponente hotel-casino en Connecticut, hasta el aeropuerto Logan de Boston. Así fue el fin de viaje de quien escribe estas líneas, testigo de primera del ingreso de Pedro Ferrándiz en el Hall of Fame de Springfield. Todo empezó el jueves 6, con la cena que servía de bienvenida a los miembros de la Clase de 2007: Ferrándiz, Mirko Novosel, Phil Jackson, Roy Williams, Van Chancellor, Marvin Rudolph y Texas Western. Mesa y mantel con Novosel y familia, y charla a los postres con Chuck Daly (entrenador del Dream Team de Barcelona 92) y Phil Jackson (nueve veces campeón NBA). Con ellos volvería a encontrarme el sábado, compartiendo un enorme ascensor que no sé cómo no se vino abajo con tanto peso... en quilates: Rick Barry, Dominique Wilkins, Clyde Drexler, Sandro Gamba... Minutos después y con fallo de la organización, andábamos perdidos por los sótanos del hotel. "Esto parece una peli de espías", decía Daly, que lideraba al grupo. "Mejor una de Fellini", apuntaba Gamba. Una peli inolvidable, eso seguro.



