Emiliano lleva a España al FIBA Hall of Fame
El ex jugador del Real Madrid vivió un día histórico. Su nombre figuraba junto al de otras 19 estrellas del baloncesto en la Clase de 2007 del FIBA Hall of Fame. Alcobendas acogió una fiesta en la que Pedro Ferrándiz volvió a acaparar elogios.


Se le acumula el trabajo a Pedro Ferrándiz, los discursos, los salones de la fama en los que tiene que dar fe de su amor por el baloncesto. Ayer, sin embargo, Pedro se mantuvo en un segundo plano, lejos de los flashes siempre que estos le dejaron, porque el gran protagonista era otro: Emiliano Rodríguez, el único español que ingresaba en el FIBA Hall of Fame. Junto a él, otras 19 personalidades conformaban la Clase de 2007, la primera que ya tiene placa propia en el edificio levantado a golpe de ideas por el irrepetible Ferrándiz.
Llegarán muchas más, como decía el secretario general de FIBA, Patrick Baumann, que felicitaba a Pedro por "su enorme aportación al baloncesto". Todos estaban de estreno, la FIBA hacía realidad un sueño que empezó a gestarse en 1999. Ahora, ocho años más tarde, honra a veinte leyendas. La lista se abre alfabéticamente con la entrenadora rusa Lidia Alexeeva y se cierra con Ranko Zeravica, el técnico yugoslavo que en su día dirigió al inolvidable CAI Zaragoza de Kevin Magee y los hermanos Arcega, y que ayer desempolvó su castellano: "Como ya soy viejo, me queda un pequeño deseo: poder llevar un balón de baloncesto en mi entierro".
Ganadores.
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Todos le deben a ese balón lo que son en el planeta basket. Unos, como Emiliano, triunfaron con un Real Madrid en blanco y negro que cosechaba Copas de Europa para asombro del Viejo Continente. "Con este ingreso en el Hall of Fame se premia una carrera que no hubiera sido posible sin todos mis compañeros, para todos los cuales va mi agradecimiento", dijo Emiliano, que tuvo palabras de ánimo a Clifford Luyk "en estos momentos difíciles". Otros, como Bill Russell, sumaron títulos en la NBA con unos Celtics intratables en la década de los 60. El mejor pívot de la historia -Wilt Chamberlain nos perdone- agradeció el nombramiento, recordó el oro logrado en los Juegos Olímpicos de 1956 y se despidió de los presentes con un "Vayan con Dios" en castellano.
Fue el idioma utilizado por las autoridades que acudieron a La Esfera: el alcalde de Alcobendas, Ignacio García de Vinuesa; el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzy; el presidente de la FEB, José Luis Sáez; el presidente de la FIBA, Bob Elphinston, y su secretario general, Patrick Baumann; el consejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, Alberto López Viejo; y la vicepresidenta del Comité Olímpico Español (COE), Teresa Zabell. Directivos que ayer miraban a esos mitos del basket con ojos de aficionado. Con admiración. Se la han ganado.



