"Soy base porque me encanta llevar la batuta"
Su popularidad abarca ya dos continentes, con Extremadura y Toronto como focos de especial fervor. José Manuel Calderón debutó en la Selección como escolta, por su rapidez y fuerza, pero se empeñó en ser director de juego.

Todos están de acuerdo acerca de usted, que ha dado un paso al frente y a su físico ha unido una gran capacidad de liderazgo. Vamos, que es un base nato.
En realidad yo llegué a la Selección como escolta, en Indianápolis. Siempre he tenido que escuchar eso de que era más un '2' que un '1', pero yo siempre he querido ser base, y ahora parece que lo he conseguido y no se duda de ello. Vamos, que lo he logrado por determinación propia.
¿Y cómo se decide ser base y no escolta, por ejemplo?
Es que siempre he querido llevar la batuta del equipo, manejar el juego. Es complicado pero es lo que me ha gustado siempre. Tomar decisiones, pensar por los compañeros, verles, sacar sus mejores condiciones en cada momento. Por eso quise ser base desde siempre.
Usted ha demostrado que tiene un notable lanzamiento de tres puntos, pero se prodiga poco. Dos o tres veces por partido, y ya está.
No necesito sumar puntos para acabar contento los partidos. Mi trabajo como base es dirigir, procurar que los compañeros encesten. Si en algún momento se necesitan mis tiros, pues también, pero no es imprescindible.
Hubo un tiempo de crisis en España en el puesto de base, y ahora parece que es la posición en que más interesamos a la NBA.
Sergio y yo estamos en la NBA, Cabezas también ha tenido ofertas, Raúl López también ha estado allí. No sé a qué se debe, aunque a lo mejor es cosa de modas, y ahora en Estados Unidos lo que quieren es un auténtico director de juego, mientras que antes era otro tipo, más cercano al penetrador que suma muchos puntos.
¿Se ha dado cuenta de que su camiseta es la que más se ve en los pabellones donde juega la Selección?
Me alegro de que conecte con la gente, porque yo, como también he estado en la otra parte de la barrera, intento ser amable con los aficionados y atenderles cuanto puedo. Lleva tiempo, pero no me importa mantener esa relación y la gente lo agradece. También ocurre que la Federación comercializa una camiseta solidaria con mi nombre y mi silueta cuyos ingresos van a parar a una ONG. Mi donación personal es comprar todas las camisetas, y luego se venden y todo lo que se recauda va para ellos. Es decir, a más ventas, más dinero se recauda y más dono yo.
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¿En Toronto también tiene tantos fans como en España?
Estoy encantado tanto por la afición como por el equipo. Para triunfar en Estados Unidos tienes que tener suerte a la hora de caer en e sitio apropiado. Y yo la he tenido.




