Baloncesto | Liga EBA

Fingleton toca el cielo

Este inglés (2,32 m) del Illescas minimiza a todos los gigantes

<b>RASCACIELOS. </b>Los chicos de Illescas no dan crédito ante el jugador más alto en la historia española.
Enrique Ojeda
Redacción de AS
Actualizado a

Ni el sudanés Manute Bol (2,31 metros), ni el argentino González (2,30), ni el rumano Muresan (2,30). El más alto de todos los deportistas que he tenido frente a frente es este inglés, Nate Fingleton, de 25 años contratado por el Superfies y Viales de Illecas que entrena Wayne Brabender, y que juega en la Liga EBA: "El Cantabria se interesó por mí, pero Pablo Laso me veía con poca experiencia para su equipo. Creo que con Brabender puedo desarrollarme como jugador y tener un mejor futuro". Y tal vez volver a Estados Unidos, donde se ha formado este grandote de 2,32 metros: "Yo nací en Inglaterra, en Durham, pero mi vida está en América; allí he estudiado y tengo mis mejores amigos".

De no ser porque se presenta en ropa deportiva, Nate podría pasar por un mormón de la Universidad de Utah evangelizando en España: sonrosado, con el pelo corto, de modales exquisitos. Una sorpresa. "Sí, sé que los gigantes suelen tener alguna enfermedad que se nota en su cuerpo, pero no es mí caso. Tengo esta estatura desde los trece años. Mis padres me llevaron a los médicos, porque era exagerado, pero no encontraron nada. Sólo que era muy alto".

Y desde entonces ha aprendido a vivir en un mundo complicado: "En mi entorno no tengo problemas, pero fuera sé que existen complicaciones. Por ejemplo, sé que todo es a la medida, que necesito Internet para comprar tallas especiales, o que si quiero un pantalón o una chaqueta tengo que ir al sastre". Ya ha superado que la gente le mire, se quede boquiabierta y que incluso le pregunte "siempre lo mismo, por la altura y por el baloncesto". Y él, graduado en Historia en la Universidad de Holy Cross espera "algo más original", aunque por ahora no sabe qué le dicen en Illescas "aunque en tres meses hablaré español".

Dice que ver el mundo de arriba abajo tiene su atractivo, "o por lo menos una perspectiva distinta", y que, como es educado y sabe que desde los trece años en el colegio le sentaban en la última fila, cuando va al cine "para no molestar" se marcha a la fila de los mancos, aunque vaya solo.

Tenía novia en Estados Unidos, donde probó fortuna en la Liga de novatos de la NBA y donde mantuvo conversaciones "con los equipos de Charlotte y de Cleveland", pero ha venido con las manos vacías a España: "Ahora no tengo ataduras personales. Estoy libre. Me parece que las personas tan grandes le damos un poco de miedo a las chicas, por eso nos cuesta un poco más de trabajo entrar en conversación".

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Su cama, la más grande de toda Castilla La Mancha

El mismo día que decidieron ficharle, la directiva del Illescas Superficies y Viales se puso a buscarle piso (en los alrededores de Illescas) y una cama a la medida. Aunque Nate, el deportista más alto en la historia de España, se adapta a casi todo, el descanso tiene que ser cómodo. Dicho y hecho: cama a la medida de 2,50 metros y sábanas y mantas especiales, las más grandes de toda Castilla La Mancha.

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