La publicidad repudia ahora a Kobe Bryant
El lunes se inicia el juicio y puede acabar en la cárcel

Desde su despacho en Manhattan, David Stern, Comisionado de la NBA, pasa a diario por la Catedral de San Patricio, y aunque él sea origen judío es posible que le esté rogando ahora al patrón de Nueva York para que en la Corte de Eagle (Colorado), uno de sus favoritios tenga fortuna. El futuro de la NBA pasa en gran parte por la suerte de Kobe Bryant, un joven educado en Italia, uno de los modelos proyectados por la Liga.
Kobe (26 años) se enfrenta a partir del lunes a una condena que va desde los cuatro años de prisión a los veinte de libertad condicional y más de 700.000 euros de multa. El dinero es lo de menos para el baloncestita de los Lakers, que acaba de firmar un nuevo contratro por 136 millones de dólares.
Se declara inocente en la querella de una joven conserje de 19 años, que le acusa de violación en el hotel en el que trabajaba. Kobe dice que la relación sexual fue consentida. Ninguna de la dos partes ha dado marcha atrás, y pese a los esfuerzos del entorno del jugador por ensuciar la reputación de la joven, él de momento sabe que está manchado y con un futuro incierto.
La imagen de Kobe Bryant ya no vende en Estados Unidos, y con él se repite la historia de O. J. Simpson. De momento, Bryant, que en la temporada 2003-04 tuvo unos 26 millones de dólares de ingresos entre salario y publicidad, está perdiendo contratos.
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McDonalds y Nutella no le han renovado, con lo que pierde 10 millones de dólares por año. Otras firmas se mantienen a la expectativa. Nike (intenta adquirir los derechos de su camiseta colegial) le contrató por 45 millones de dólares poco antes del escándalo, pero su imagen está hibernada en todas sus promociones. Coca Cola, que le quería para Sprite, ha variado su estrategia.
El lunes comenzó la selección del jurado. A los candidatos se les pregunta si han tenido problemas con personas de raza negra. Puro formalismo de sus abogados, que tratan de presionar en favor de su cliente. La NBA tiembla. Sabe que su negocio se fundamenta en estrellas modelos sociales. Y Kobe era el chico bueno...hasta ahora.




