Marta Fernández brilló ante las estadounidenses
Pese a la derrota, España causó una grata impresión.

La derrota era casi segura, porque la selección femenina de Estados Unidos parece inabordable para el Mundo en este momento, pero hubo partido, con jugadas interesantes, con momentos divertidos, con sus cosas para aplaudir. Ese tipo de acciones que permiten pensar que las chicas de Vicente Rodríguez no se marchan mañana a Atenas a vivir sus aventurillas en la Villa Olímpica, sino que van predispuestas a que su papel no sea testimonial.
España aguantó un tiempo, un pequeño espejismo porque tuvo la delantera. Fueron diez minutos en los que las americanas andaban buscando el sitio en la cancha, un tanto descolocadas, sin seguir a Marina Ferragut que tiene un juego ofensivo semejante al de Jorge Garbajosa. Llega al ataque, se queda en la línea de tres como para coger carrerilla para cargar el rebote ofensivo, y se marca un tiro de tres puntos como si fuese un alero.
Cuando Estados Unidos se dio cuenta de dónde estaba, se acabó. Su defensa, agresiva, rápida, con un movimiento de brazos y piernas constante, nos dejó a oscuras. No había manera de ver un pase, ni siquiera de acercarse a la canasta. Eran balones perdidos o tiros a canasta de cualquier manera. Además, le metieron a España su propia velocidad, con lo que las de Cholas andaban por encima de su ritmo.
Cuando España se percató que aquello era una ruina, que había que ser consistente en defensa y paciente en ataque, ya no había nada que hacer, pero al menos había posibilidades de demostrar que no se estaba muerto, porque la derrota no fue excesiva.
Del partido algunas jugadoras salen fortalecidas, como Marta Fernández, la única española que se escapó de las estadounidenses, imparable en sus penetraciones, sacando bandejas heterodoxas pero efectivas.
Sí, fue una derrota clara, pero a veces perder no amarga, sobre todo si se tiene en cuenta que el rival de ayer tiene en mente ganar todos sus partidos olímpicos por más de veinte puntos de margen.
Noticias relacionadas
Una selección llamada a ganar el oro
Todos apunta a que el único favorito olímpico en mujeres es Estados Unidos. No hay rival. En sus seis participaciones olímpicas sólo ha perdido tres encuentros, y se ha colgado cuatro medallas de oro, una de plata y una de bronce. Lleva 16 partidos olímpicos seguidos sin perder: 8-0 en Atlanta y también 8-0 en Sydney. Y en su preparación olímpica, que la ha hecho en tres etapas, en otras tantas fases del año, también esta invicta: 15 triunfos en otros tantos partidos. De hecho, los estadounidenses confían en que su estrella Lisa Leslie sea elegida oficiosamente la mejor baloncestista de los Juegos.




