España quiere el 4-0 ante el campeón del mundo
Llenazo en Granada para el nuevo choque con Serbia.


Dijo Pau Gasol, al final del entrenamiento de ayer en Granada: Va a ser un amistoso especialmente duro e intenso, porque ellos vendrán con muchas ganas de ganarnos, después de lo de Palma. Para el que acabe de aterrizar, ellos son los campeones del mundo, la selección de Serbia y Montenegro... a la que España ha ganado en sus tres últimos cara a cara, desde 2002 hasta hoy.
Usualmente, el que tendría ganas de desquite debería ser un equipillo de medio pelo al que España gana, gana y gana. No los campeones del mundo que lidera el comandante Bodiroga. Aún bajos de calibre, los plavi (azules) de Serbia están en Granada con cuatro tíos de la NBA. Más el mejor de Europa: Bodiroga, Bodi, Dios en serbocroata.
Adiós, Krstic.
Los cuatro de la NBA que presenta la ex Yugoslavia son Cabarkapa, Radmanovic, Drobnjak y Pavlovic. Bodiroga, Gurovic y Vujanic tienen la misma capacidad. O más. Krstic, ex del Partizán ya firmado por los Nets, se ha vuelto a Belgrado tras dejarse media cara en la cadera de Garbajosa: fue el penúltimo episodio del combate del sábado en Palma. El último, la descalificación de Zeljko Obradovic: para todo ex ciudadano de la ex Yugoslavia, la consumacion de una derrota es una infamia. Ellos llevan tres infamias seguidas ante España. Y...
Así están las taquillas en Granada: chapadas tras vender las 8.000 plazas del Palacio Municipal. Así está Bodiroga: con hambre de españolitos. Cuando la derrota de Indianápolis 2002, él, Bodi, falló el último tiro serbio. La próxima vez no fallaré, prometió. Su próxima vez llegó el sábado pasado, en Palma. El no falló y fue el mejor. Pero ganó España. La ganadora no fue plava, azul, sino crvena, roja: la España de Gasol, Navarro y Garbajosa.
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