Una estrella retirada que se resiste a apagarse

Noticias relacionadas
Leyendas al margen, cuando los jugadores de la NBA se retiran o se mueven en los banquillos de la Liga, o en las televisiones locales, o se mueren defintivamente para el gran público. Todos, menos Dennis Rodman, que se resiste a ser engullido por el paso del tiempo. Tiene 43 años y este mismo año ha hecho una especie de reaparición en la segunda liga profesional americana pensando en volver a la actividad la próxima temporada. Pero no es que necesite el dinero, porque pese a su imagen estrafalaria y sus problemas constantes con la justicia por borracheras, peleas, acosos sexuales a camareras de alterne, y todo tipo de excesos, ha invertido bien para mantener una vida desahogada y mantener a sus tres hijos reconocidos.
Pero lo que le gusta a Rodman es el brillo ante las cámaras, hacer apariciones públicas, intervenir en películas, subir al ring en peleas de lucha libre, volver al baloncesto, o correr delante de los toros como ayer. Eso sí, siempre con un marcado carácter mercantil, porque él es un profesional mediático. Lo sabe, lo explota, se beneficia de ello, y disfruta agrandando su ego.




