Baloncesto | Selección

Rudy: "Estar en la selección es un sueño"

Con 19 años es ya un fijo para Atenas

<b>ESTRELLAS. </b>Marta Fernández marcó el camino del éxito en baloncesto, que ha seguido fielmente su hermano Rudy.
Josep Margalef
Redacción de AS
Actualizado a

Los Juegos Olímpicos de Atenas ya están haciendo historia en el baloncesto español. Por primera vez, dos hermanos, Rudy y Marta Fernández, participarán a la vez en unos Juegos. Marta, con 22 años, ya tiene amplia experiencia internacional. Rudy, con 19, no quiere lanzar las campanas al vuelo (De momento sólo estoy en la preselección, lo cual ya es un reto y una enorme alegría para mí).

El reto olímpico tiene para Rudy una motivación especial que no oculta : Estar con mi hermana Marta en los mismos Juegos, representando cada uno a la selección española, es lo mejor que me podía pasar. Sería una gran suerte tenerla a mi lado. Haríamos historia.

En apenas nueve meses, este joven valor del DKV Joventut, debutante en la Liga ACB, ha llegado al Olimpo del baloncesto: Esto es ya como un sueño y sería aún más grande si pudiese estar en Atenas. Si alguien me lo hubiese dicho hace apenas unos meses no me lo hubiese creído.

Admirador de Dejan Bodiroga, y del estadounidense LeBron James, la posibilidad de jugar contra ellos hace que sus ojos tomen un brillo especial: Enfrentarme a ellos en una cita olímpica es un incentivo especial, una ilusión extraordinaria; necesitaré pellizcarme para creerlo si llega a producirse.

Tenacidad

. Rudy ha trabajado duro para llegar a la cumbre. Largas jornadas que comenzaban a las seis de la mañana para ir a estudiar; entrenamientos dobles con el primer y segundo equipos del Joventut; varios años lejos de sus padres y su familia. Por todo esto tiene el objetivo claro: Un puesto en la selección está muy caro y cada jugador va a luchar por ganárselo. Yo lo intentaré con máximo empeño. Quiero seguir mejorando cada día.

Noticias relacionadas

Marta, ejemplo a emular

Cuando Marta Fernández dejó Palma para incorporarse al Siglo XXI en Barcelona tenía sólo 13 años. Su madre, María Teresa, no pudo reprimir la emoción y Rudy, que entonces tenía nueve, se le acercó y le dijo no te preocupes porque aún te quedo yo. Poco después volvió y le comentó Bueno, pero cuando ella vuelva, me iré yo. Rudy quería ser como su hermana, que ha llegado a lo más alto del baloncesto femenino español, acumulando títulos con el Ros Casares y las diversas selecciones. Desde la distancia Marta ha sido la gran confidente de Rudy. Lo afirma el joven jugador: Ella, además de mis padres, me ha apoyado para progresar y me ha hecho tener los pies siempre en el suelo. Es genial.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados