

Al Madrid nunca le des por muerto. Cayó por matices ypor un gol de churro...
El equipo se aferró a dos chispazos. Y estamos en la final. Lo importante.
Bellingham enamoró al madridisimo, no sólo por su espectacular rendimiento, sino por su empatía voraz con el Bernabéu. ‘Please’, te pido que des a la tecla F5 y vuelvas a ser tú.
Como el Madrid va de víctima a esta edición no me queda otra que ser optimista y agarrarme a ese orgullo casi irracional que tiene este equipo cuando aparentemente se le pone todo en contra.
Este chico siempre triunfó en las categorías inferiores, con esos ojos achinados y esa cara de pillo que lo delatan. Es un killer, un ratón de área.
La baja segura de Mbappé ante el Betis deja al brasileño con la oportunidad de ser el líder del equipo, como lo fue en la conquista de la 14 y la 15.
Cuando se atraviesan guadianas que te impiden presumir, lo importante es facturar. O sea, ganar.
El delantero siempre será recordado por ese doblete inolvidable ante el Bayern de Tuchel y Neuer en la taquicárdica semifinal del Bernabéu camino de la 15.
No es normal que este equipo haya acabado pidiendo la hora ante un equipo que va penúltimo en el Grupo I de la Primera RFEF. Penita me da.
Es imposible olvidar el Alcorconazo, el Alcoyano, el Leganés... hago este paréntesis negativista para avisar a la tropa de Xabi: esta noche hay más en juego de lo que parece.
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