Otra noche de récord de LeBron (42) empata la final del Este
El partido pintaba para paliza, pero los Celtics plantaron cara. LeBron rompió la marca de más goles de campo en playoffs y la final tendrá, al menos, dos cotejos más.</br><a title="Cavs vs Warriors" href="https://as.com/us/us/2018/05/31/masdeporte/1527718670_377405.html">Final NBA: Cavs vs Warriors, juego 1</a>


La final de la Conferencia Este de la NBA no terminará pronto. Los Cavaliers reportaron la segunda victoria de la serie remolcados, cuándo no, por LeBron James, santo y seña del baloncesto actual, capaz de corregir los oleajes, cambiar el rumbo del viento, y anotar 44 puntos en un partido de playoffs. La redefinición del superhombre de Nietzsche apareció, de nueva cuenta, en su hábitat natural: la presión incesante, la pulsión de muerte, la noción del precipicio. 44 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias, 2 robos, un solo triple. Uno solo. 42 puntos en la llave y en la pintura. Ni siquiera debió desplegar la artillería pesada. A machetes y revólveres, la serie del Este reinició. El partido bisagra del miércoles podría ser definitorio, pues momentum...
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Los Celtics tomaron el comando en tres ocasiones en el primer cuarto, pero el honor no les duró más de un minuto. Desde el golpe de mesa de Thompson en la pintura, brega con Horford mediante, los Celtics no volvieron a ver el sol. También entró en combate JR Smith, seis triples en dos apariciones. La brecha del 10-19 definió la carga del encuentro y el momentum turbó a los Celtics en demasía: tres clavadas escupidas por el aro. No, hoy tampoco era. En plena vorágine, Kevin Love lanzó pase de 20 yardas, imbatible en la bolsa de protección, y LeBron, con recepción que Randy Moss envidiaría, colocó un touchdown de dos puntos. A pesar de la irrupción de Baynes, quien entró al encuentro con granadas de mano y cocteles molotov, Hill ejerció de contraguerrilla. Parcial de 18-34; el partido no rompió.


















En el escenario, Kyle Korver. Uno, dos, tres, cuatro. Impecable desde cualquier punto del parqué: 100% en sus primeros cuatro ensayos. Y, además, se inmiscuyó en un rol de gregario: dos tapas insospechadas, a contra-lógica; vaya, ni LeBron sumó. La artillería de Korver tuvo réplica con Rozier, Morris y Brown. 35-34 fue el segundo parcial; los pupilos de Brad Stevens por fin encontraron su tiro. Sin embargo, ante cada atisbo de revolución los azotes de LeBron y JR Smith obraron como cañones de agua. Cuando llegó el medio tiempo, 'El Rey', con 22 puntos, ya había roto otra marca. Tan fácil. 2,357 tiros de campo embocados en playoffs; detrás de él, Kareem Abdul Jabbar. Tan sencillo se escribe.
De vuelta al entreacto, los Celtics jamás pudieron rehacer su paupérrimo 38% de campo, menos en contra del exultante 61% de Cleveland. Desde entonces, el partido fue un correcalles. Tyronn Lue no supo descifrar el pick & roll, ni las incursiones furtivas de Horford; Stevens, con el guión en las manos, la teoría estudiada, tampoco detectó cómo Hill rompía la pintura con un hacha y LeBron detonaba las bombas en la llave. Solo exploró la tercera dimensión en una ocasión, y acertó. No necesitó más. Los Celtics encontraron la tecla ya demasiado tarde. El showtime Rozier-Brown no tuvo más tiempo. La flotadora de Hill y el robo de LeBron a Morris para depositar bajo el aro definieron el encuentro. Con 15 layups fallidos, ningún partido sale avante. 2-2, de vuelta a Boston.
Y el mito LeBron sigue y sigue: seis partidos con 40 puntos o más en playoffs, por arriba de Allen Iverson y debajo de Jerry West y Michael Jordan. 26 puntos en la pintura, él solo, contra 38 de los Celtics completos.
Full court pass from K. Love to LeBron in #PhantomCam! #WhateverItTakes #NBAPlayoffs pic.twitter.com/3szxjPVM7B
— NBA (@NBA) May 22, 2018