La carne más exclusiva de Japón se vive en Pilar Akaneya
En este restaurante madrileño el fuego, la tradición y las mejores piezas de carne del mundo nos trasladan a un pequeño sumibiyaki de Kioto.


Pilar Akaneya es uno de esos lugares que no pueden faltar en la agenda de un buen amante de la gastronomía. En pleno corazón del barrio madrileño de Chamberí, en el número 33 de la calle Espronceda, se encuentra un restaurante que nada más abrir sus puertas te hace viajar a Japón. Este local del Grupo Akaneya – tienen otro establecimiento en Barcelona llamado Carlota Akaneya y otro en París con el nombre de Marie Akaneya – funciona con tres menús degustación en los que puedes saborear productos exclusivos como el Crown Melon o las mejores carnes del mundo: Kobe Beef y Matsusaka Beef.
En el país asiático la carne de la denominación Matsusaka Beef es la más venerada, por encima incluso del archiconocido Kobe Beef. Estos cortes nacen de un ganado de lo más especial, hembras vírgenes de raza negra que se crían en granjas de la región de Matsusaka, situado en la prefectura de Mie. La que sirven en Pilar Akaneya llega desde Ito Ranch, una granja con más de 70 años de vida y que puede presumir de ofrecer una carne con calidad A5 (la calificación máxima) y a la que se han rendido figuras de la talla del primer ministro de Japón o incluso la Casa Imperial.

Uno de los menús más solicitados en este templo gastronómico es el Fukuroi, en honor a la ciudad en la que nació Chiho Murata, la artífice de Pilar Akaneya. Con la hospitalidad y la amabilidad tan propias del país nipón, nos reciben en este restaurante en el que las mesas cuentan con sus propias brasas y nos preparan para las maravillas que llegarán después. Antes, y a modo de entrantes, un chupito de sake de ciruela llamado Umeshu para abrir boca a unos edamames de soja al estilo Akaneya hechos a la brasa. No puede faltar tampoco la típica sopa de miso de Hokkaido con vieira, almeja y un pedazo de tofu a un lado con crujiente de alga nori. Para finiquitar esta primera parte, anguila al estilo Kanto.

Minutos antes de los esperados y exclusivos cortes de carne se sitúa un hotpot de verduras y setas con salsa Mentsuyu sobre el subimiyaki, la brasa alimentada con el mejor carbón Kishū Binchotan, elaborado con roble ubamegashi originario de la prefectura Wakayama y el que utilizan los mejores chefs de Japón. A su calor se hará una carne marmoleada procedente de hembras que nunca han parido y que reciben una envidiable crianza media de 30 a 32 meses que hasta no hace mucho incluía masajes, cerveza y música clásica. La Matsusaka Beef es la número uno entre las más prestigiosas del planeta, por delante del Kobe Beef y el Omi Beef en el Sandai Wagyu, ese término japonés para clasificar a las tres grandes carnes de Wagyu.
Matsusaka Beef, carnes que se deshacen en la boca
El primero en llegar, una vez que el hotpot ha cogido la temperatura ideal en el subimiyaki, es la cara interna de la paletilla, un fino corte que se puede cocinar rápidamente en el caldo. Cada uno de los comensales puede elegir el punto de la carne que más le guste, aunque desde Pilar Akaneya sugieren que sea crudo o poco hecho. A continuación llegan el arroz servido en el propio caldo del hotpot y el cuadril de Matsusaka con salsa miso ponzu, que se termina de cocinar sobre el calor de la brasa.

La experiencia va in crescendo con otros dos cortes de categoría: un lomo bajo y unos trozos de entrama, una fina capa sabrosa y jugosa del diafragma del animal. La fiesta continúa con el corte del día, Ito Ranch gyū, otro corte del lomo bajo con el veteado de grasa que tanta fama le ha dado a esta carne y que cuenta con la máxima calificación. Por último, y como cierre magistral para la segunda tanda, un nigiri de Matsusaka Beef A5 cuyo indescriptible sabor te deja con ganas de repetir toda la experiencia.
El melón más caro del mundo
Como ninguna comida es completa sin dulce, en Pilar Akaneya también llegan y de una forma muy especial. El primero de ellos es una mousse de té Matcha rellena de fruta de la pasión acompañada de frutas del bosque y bizcocho, toda una explosión de colores y sabores.

Y si la carne era exclusiva, el segundo postre lo es aún más: Crown Melon, la joya de Fukuroi, el melón más caro del mundo que puede superar en ocasiones los 3.000 euros. Este auténtico lujo tiene una forma esférica perfecta y su dulzura y su carácter único le han valido para ganarse el título de ‘Rey de las frutas japonesas’. Solo el mejor de cada planta llega al mercado, y lo hace llevándose consigo todos los nutrientes. Akaneya es hasta ahora el primer y único restaurante de Europa en servirlo.
PILAR AKANEYA
Ubicación: Calle Espronceda 33, Madrid
Precio: 124,90 por persona el Menú Fukuroi (bebidas no incluidas)
Noticias relacionadas
Reservas: akaneyajapan.com
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

