Ruslana: “Si algo va a doler, que duela bien”
La cantante charla con AS sobre su nuevo proyecto, ‘Catarsis’ que vio la luz el pasado 13 de febrero.

Ruslana está en uno de esos momentos clave en los que parece que todo empieza a encajar. Con Catarsis, la artista abre una etapa más íntima y honesta. Un proyecto “sensible, evolutivo y disfrutón”, como ella misma lo define, que llega además acompañado del directo, su terreno favorito.
Este sábado 20 de febrero arranca en Madrid una gira muy especial que comienza en la Sala Galileo Galilei, con todas las fechas agotadas antes incluso de la publicación del EP. En AS hemos hablado con Ruslana sobre esta liberación creativa, el sonido de Catarsis, el vértigo de crecer y la importancia de sentir —lo bueno y lo malo— sin medias tintas.
Una catarsis personal y creativa
Bienvenida Ruslana, ¿cómo estás?
Muy bien, muy contenta de estar aquí.
Vienes a presentarnos Catarsis, un EP de cinco canciones, es tu nuevo proyecto. Lo defines como “un desahogo creativo y emocional, ¿qué es lo que querías soltar en este momento de tu vida?
Creo que simplemente fue como más bien un proceso personal donde cambias un poco. Creo que a todos nos pasa, si no es una vez, son varias en la vida, que cambias un poco de filosofía de vida y cómo ves y cómo recibes las cosas. Porque al final hay muchas cosas en el mundo que no dependen de nosotros y lo más importante es cómo las tomamos nosotros. Así que estaba contando un poco un cambio que yo estaba viviendo de pasar a ser una pequeña adulta y cómo realmente eso me estaba afectando a mi manera como de ver mi proyecto, mi arte y el mundo en sí.
Del ‘Génesis’ a la sensibilidad
¿Crees que marca un antes y un después con respecto a Génesis?
Sí, yo creo que sí. Me encanta mi primer disco. Pero creo que al final aquí estoy como profundizando un poco más y contando un poco más de verdades, por así decirlo. Creo que aquí le pongo un poquito más de atención como a la sensibilidad.
¿Me podrías definir Catarsis con tres palabras?
Sensible, evolutivo y disfrutón.
Un sonido más orgánico y libre
Quiero hablar del sonido, porque hay un cambio muy grande. Si escuchas Génesis y luego te pones Catarsis de seguido es un cambio brutal. ¿Nace de forma natural o es algo que has dicho “quiero jugar un poco en el estudio”?
Nace un poco de forma natural también. Pero yo creo que las cosas un poco van de la mano. El año pasado es verdad que hemos estado de gira durante todo el año prácticamente, y poco tiempo he tenido de decir, “vale, voy a hacer tal proyecto de esta forma”. No le he dedicado a lo mejor dos o tres semanas seguidas. Sino que ha sido como poco a poco y probando en ratos libres.
También como que creo que ha salido de la forma más natural posible. Al final yo iba viviendo cosas y esas cosas se me iban ocurriendo. Y yo decía, pues vamos a probar por aquí. Iba escuchando música, iba escuchando otras cosas y pensaba cómo podría integrar eso con lo que soy.
Nace como de forma natural, pero sí es verdad que le di bastantes vueltas. Porque al principio me quedó como demasiado electrónico en cierto punto, y yo dije “uf, no”, necesito mantener esa parte orgánica todavía que sigue muy viva dentro de mi.
¿Por qué un EP y no un disco entero?
Porque no quería meter canciones por meter. Sí hubo como la idea de hacer un disco, pero es verdad que al final como que terminé llegando a la conclusión de que a lo mejor había canciones que no es que no me cuadrasen tanto, sino que prefería descartar. Porque al final creo que ahí también es donde para uno mismo se ve un poco la calidad de tener a lo mejor veinte canciones y sacar siete de esas veinte. Que ese es mi escenario ideal, vamos. Me encanta, igual a los fans, pues no tanto. Pero a mí me encanta. Entonces no quería meter canciones por meter. Quería al final que fuese algo sólido, y en el momento que ya tenía como, pues no sé, unos cuantos temas, dije, vale, aquí está.
¿Te sientes más libre ahora que en el proceso de creación de Génesis?
Te diría que sí, pero es una cosa como meramente interna de sentirte como más libre contigo misma. No es que los demás te estuvieran como comiendo la cabeza y diciendo, no, haz esto, haz esto. No, jamás nadie me dijo lo que hacer. Pero era como un juicio que yo tenía conmigo misma. Ha pasado tiempo, todo cambia, nos conocemos cada vez más. Entonces eso creo que nos da la libertad absoluta para todo en la vida.
Cinco paradas emocionales
Veo Catarsis como un mapa emocional que has creado. Quiero que vayamos por ese mapa, cada canción es una parada, y me cuentas lo que quieras de cada canción. Empezamos con las guapas no morimos de verdad.
Me acuerdo muy bien cuando hicimos esa canción, que la hicimos hace bastante tiempo. Yo creo que fue la primera que hicimos de Catarsis. Empezamos simplemente como tirando cosas divertidas, pero luego como que le di forma y dije: “es que aquí hay un mensaje”. Y al final, las guapas no morimos de verdad.
Más que hablar de guapas habla un poco de tus voces internas que a ti te comen la cabeza y tú a lo mejor, pues, precisamente por eso te miras al espejo y dices, jolín, o sea, hoy no me siento suficiente. Pero no es así, eres tú misma la que te estás comiendo por dentro y no puedes como avanzar. Y lo que debe como pasar es como que literalmente mueras en el intento y vuelvas a nacer. Para mí es como la historia que sigue la canción y el proceso que pasa en todo eso. Así que me ha parecido como muy interesante al final también que fuera una canción bailonga disfrutona, pero que si te pones a escucharla, cada uno encuentra su mensaje personal.
Segunda parada: eterna.
eterna fue escrita en un momento muy jodido de mi vida. Fue un día en el que yo no quería hacer absolutamente nada, ya tenía la sesión y había que ir a trabajar. Realmente yo me quería dar la vuelta. Estaban pasando muchísimas cosas en mi vida, tanto a nivel personal como profesional. A nivel profesional incluso, estaba dudando si estaba disfrutando del todo, del momento, y si lo estaba haciendo bien y si era como lo correcto o no.
Y entonces ahí como que llegué a la conclusión un poco de es que no quiero ser eterna, porque al final no me apetece que todo dure para siempre. Habla también un poco de todo lo que hay en la vida. Las personas que vienen y van y todo lo demás, y todos los momentos.
Hice como clic literalmente después de esa canción de decir, o sea, ya está. Es lo que es. Vivimos el hoy. Nada es eterno. Y voy a disfrutar hasta el último rayito de sol.
Tercera parada: maneras.
maneras fue escrita en un momento de devoción absoluto por el amor, pero no sé si exactamente el amor por alguien o por la vida en sí. Quería representar como una entrega total y absoluta hacia algo o alguien que es lo que un poco estaba experimentando a lo mejor justo en ese momento. Me pareció también importante porque al final esta nueva filosofía que expongo aquí en este proyecto es un poco eso. O sea, te entregas de manera absoluta a la vida y a decir: “ok, esto es lo que hay”.
Cuarta parada: casi nada.
casi nada. Yo dije, a ver, unos casi algo, unos casi nada, historias de amigas conocidas, mías personales. Dije, estaría guay mucho de cosas y dije estaría guay escribir algo sobre eso. Y, ¿qué te digo?. Una canción muy disfrutona de decir, pues, yo qué sé. Hay cosas. Aunque no se diga, hay cosas.
Última parada: que duela bien.
que duela bien, por favor. Que canción, me encanta también. Y fue muy divertido también componerla. Fue de las últimas que compuse. Ya tenía como todo el proyecto más cerrado. Sabía de lo que iba a hablar. Pero que duela bien fue como cerrarlo del todo y decir, vale, es que esto es. Hemos llegado a la parada final.
que duela bien es otra vez soltar y decir, después de todo esto que te he contado, tanto el momento de la entrega absoluta como de entender que nada es eterno. Que, si algo duele, que duela bien. Entonces, que duela bien habla de un momento de intensidad, de decir, no me voy a ir de esta vida sin sentir tanto lo bueno como lo malo. Y sentirlo bien. Porque yo soy una persona que es mucho de o aquí o aquí. Un punto intermedio pocas veces lo encuentro. Pero quería representar eso. Lo que yo siento en mi día a día. Entonces, si va a doler, que duela bien.
Juventud y aprender a estar presente
Veo el EP como un retrato entre una juventud con un poco más de incertidumbre y un poco la determinación. ¿En qué punto te encuentras de ahí?
Es súper cierto que no hay edad para sentir que se te está exigiendo algo y se te está imponiendo un plan de vida. Aunque ese sea tu plan de vida, de repente estás: oye, pero un momento, ¿qué es lo que quiero yo? ¿Es la imagen que quiero dar o quiero adentrarme en mi vida y no vivir en una cárcel constante de exposición, equivocarme y encontrar el placer en equivocarme?
Cree que representa muy bien el momento de juventud hoy en día, cuando las cosas están bastante jodidas y hay un nivel de exposición enorme que no te permite equivocarte cuando es masivo. El aprendizaje y lo que podemos sacar del camino de cada uno es la cosa más valiosa de la vida.
También habla de momentos más cotidianos, como independizarte o no poder independizarte. Eso te hace preguntarte qué es lo que debería pasar. Ella, por ejemplo, se ha independizado, pero no sabe si es lo que quería y se pregunta por qué se siente sola. Y la gente que no se puede independizar porque la vida está muy jodida siente que se le exige algo que no puede cumplir por cosas que no dependen de ella, lo que crea una controversia interna y muchas dudas sobre uno mismo, algunas sin respuestas, que también es lo bonito.
Has cambiado y crecido mucho desde OT. Imagínate que tienes a la Ruslana que va a entrar al escenario de la Gala 0, ¿qué mensaje le darías?
Que no intenté vivir nada de otra manera, que nunca intenté hacer las cosas de una manera distinta, lo que también le parece un poco distópico y romper un poco la cuarta pared. Todo ha salido como ha tenido que salir.
No le diría disfruta ni aprovecha, le diría aprende. Más que disfruta y aprovecha es aprende. Intenta conectar con la realidad más que disfrutar, porque disfrutar a veces parece impostado. A lo mejor no puede. Pero sí conectar con la realidad. Y si la realidad está puesta para disfrutar, lo va a hacer, pero si no, también está bien. Lo importante es estar presente.
El directo como lugar de la verdad
Una gira, cuatro ciudades: Madrid, Valencia, Barcelona y Bilbao. Están las cuatro sold out y no había salido el EP. ¿Cómo sentiste esa acogida del público?
Yo increíblemente. Para mí al final de las cosas más valiosas es que la gente vuelva a querer verme en directo. No existe literalmente nada que me haga más ilusión en el mundo que crear proyectos. Hacer canciones está muy bien, pero el directo es una cosa que yo vivo como si me fuera la vida en ello, literalmente. Y tengo muchas ganas de presentar también como el show.
Es verdad que es un formato un poco distinto porque al final hacemos salas más pequeñas. Son solo cuatro fechas, no van a haber más. La gente a veces me dice que saque más fechas, habrá más fechas de otras cosas. Pero de Catarsis solo hay esas cuatro. Me parece muy importante hacer como algo íntimo, contar una historia.
El show también está como dirigido, no te quiero hacer spoilers pero es como contando una historia, dentro de que al final estamos en directo.
Una trilogía
Génesis es el comienzo, Catarsis la liberación, ¿qué viene después?
Habrá que completar la trilogía, ¿no? Es lo que me gustaría, al menos, y es lo que tengo en mente. Pero sí, me parece como, pues yo qué sé, cuántos años llevaré entonces haciendo música o lo que sea. No sé, tres, cuatro, imagínate.
Entonces en los primeros tres, cuatro años de mi carrera me encantaría como tener cierta triología de como mis tres proyectos, de decir, vale, esto es lo que he hecho como en este tiempo. Entonces, no sé, me apetece mucho seguir como un poco esa línea que me parece muy guay y siento que también me representa mucho.
¿Estás empezando a trabajar ya? ¿Hay cositas?
Sí, estamos en ello. Hay cositas.
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