Gazir: “Si no hubiese ganado FMS World Series, no sé si mi mente hubiera soportado otro intento más”
El asturiano charla con Diario AS para hacer repaso de la segunda temporada de World Series y analizar la influencia del trofeo en la próxima Internacional de Red Bull Batalla.


De todos los templos en los que el freestyle halla su latido original, quiso el destino que fuera el Teatro Caupolicán, en Santiago (Chile), el que acogiera unos sucesos que vinieron a definirse como milagro, que a efectos prácticos coronaron a Gazir como campeón del mundo y que en lo que a sensaciones respecta representó un pase de antorcha generacional. El asturiano se alzó con el trofeo de FMS World Series tras una temporada no demasiado boyante, pero excesivamente constante: terminó líder en todas y cada una de las jornadas.
Poco después de abandonar tierras chilenas atiende a Diario As para hacer repaso de la segunda entrega de esta liga y diseccionar cómo le influye de cara a futuros compromisos. En el horizonte, la Internacional de Red Bull Batalla del próximo mes de abril; precisamente, en Chile.
Puerta grande o enfermería
“Mis sensaciones son buenas, ¿cómo no van a serlo?“, dice, reconociendo que, más allá de unos resultados evidentemente exitosos, ha sido capaz de demostrarse a sí mismo “que puedo ser muy constante aun si vengo a los eventos en mi 100%, 90% o en mi 50%”. Hubo alguna fecha a la que acudió en momentos de flaqueza mental, con bajas energías, pero no siente sino “mucho orgullo de haber tirado hacia adelante cuando era más complicado hacerlo”: “Ha valido la pena el esfuerzo”.

Supo reflejar en la tablilla una constancia que dentro de su mente no existía. Y este ejercicio, deja entrever, le estaba quemando. Que la Internacional de Red Bull sea en Chile suma, “porque ya he creado una conexión con el país de la que no me voy a olvidar nunca”, pero, en general, la victoria en FMS World Series le insufla una energía que, de agotarse, podría haber mermado sus esperanzas en cualquier otra tarima. “Llevaba tantos intentos en los que me he quedado muy cerca y en los que algo siempre pasaba... Que no sé si si mi cuerpo y mi mente habrían soportado uno más”, reconoce. Era puerta grande o enfermería: “Me ha dado esa fuerza extra; si no, pues habría sido todo lo contrario”.
Bajas en plena liga y traspaso generacional
Ha sido una temporada atípica. Rápida, cambiante. Puede que las bajas de El Menor, que directamente se bajó de la liga, y Lokillo, quien no pudo comparecer en la última jornada, reflejen la irregularidad de esta competición. “Una pena cómo se fue llevando ese tema”, sentencia. Pese a todo, encuentra en la desgracia la semilla de la fortuna y de la magia de la disciplina. Si el joven chileno no se hubiese ido, Kaiser —que ganó al propio Gazir y le entregó el trofeo al vencer a Aczino— no hubiera llegado. “El freestyle nos ha enseñado que a partir de lo malo surgen guiones improvisados en las competiciones; y que la gente que aparece de la nada puede hacer de las historias más inesperadas, las mejores", medita. Lo de Kaiser, simple y llanamente, “fue una locura”: “Creo que el freestyle siempre te sorprende con cómo se resuelven los problemas. Al final, siempre es mejor que cualquier cosa que uno se imagina".
Si hubo o no un “traspaso en el freestyle mundial”, tal y como dijo Kaiser, es otro tema distinto. “No creo que lo fuera; no se trata de que unos dejen estar y otros aparezcan. Ambos estamos y llevamos varios años en los que ambas generaciones convivimos, pero sí que es verdad que quizá es ahora cuando más se puede notar”, reflexiona. Y su victoria, en este aspecto, le consolida ciertamente como ‘heredero’ en este barullo de nombres y generaciones. “Espero que a partir de ahora sí que se me respete al rango de la gente con la que compito los títulos”, afirma, a lo que añade, a modo de aclaración, que no se trata de que esté al mismo nivel histórico que Chuty ni Aczino, sino que espera gozar de un estatus competitivo similar: “Creo que probablemente ahora mi nombre también pueda pesar bastante”.
Sobre el apoyo fuera de España
Se encargará de darle la razón el ateneo. Como siempre. Y, en este aspecto, también ha dado un paso hacia adelante: a nadie escapa que el apoyo que el asturiano recibe en ciertos países de Latinoamérica es menor que el que pueden recibir otros competidores. Superarse a sí mismo era clave para decantar la balanza a su favor. Y, tras años en la escena, lo está consiguiendo: “Este año ha cambiado. Creo que irme a vivir a Colombia me ha hecho conectar mucho más. Me he adaptado, he evolucionado y creo que mi estilo ahora mismo allí también tiene vertientes que funcionan mucho”.

Pero es una carrera de fondo. Y otros freestylers ya llevan mucho detrás. “Gente como Aczino es local en muchos sitios porque lleva años y años yendo. En Chile fue más local que los chilenos, y esto es algo que él se ha ganado con el tiempo”, reflexiona. De ahí que la gira de FMS World Series, que le ha hecho visitar cinco países en menos de tres semanas, le haya favorecido tanto. “Esto suma para reducir ese hándicap de competir fuera. Quiero sentirme más en casa en todos los sitios. En Colombia ya me pasa...”, razona; y, con la cita de Red Bull Batalla Internacional agendada para abril, añade: “Creo que en Chile me puede empezar a pasar a partir de ahora”.
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