David Bowie, compositor y músico: “No hay nada que aprender del éxito. Todo se aprende del fracaso”
El artista británico debe los éxitos de su carrera a su particular forma de reinventarse, fruto, a su vez, de todas las veces que tropezó.


La vida de David Bowie es un río que aúna un sinfín de afluentes creativos; de ahí que sea tan compleja y, al mismo tiempo, tan bella. Como una flor. El cantautor británico ha sido voz de la música popular durante medio siglo que viró al ritmo de Bowie: sus innovaciones marcaron una tendencia que todavía hoy define el rumbo de aquello que vino a definirse como ‘romper las normas’.
Si caminó las sendas de lo políticamente incorrecto y escaló hasta encumbrar el monte de la cultura fue porque halló aprendizaje y conocimiento donde otros no. A nadie escapa que Bowie podía ver más allá. Tenía ese don. Y quizá pueda leerse dicha particularidad detrás de una de sus más populares citas: “No hay nada que aprender del éxito. Todo se aprende del fracaso”.
Un camaleón que rechazaba la comodidad
Si uno presta atención a la frase podrá observar que la proclama esconde la definición más puramente humana de su contante reinvención artística. Bowie jamás entendió el éxito como un punto de llegada, sino como un momento pasajero que, de generar complacencia, pasaría a ser peligroso; por ello, comprendía el crecimiento creativo como algo que sucedía, precisamente, cuando las cosas no funcionaban, cuando percibía incomodidad o , directamente, cuando nadie sabía con exactitud qué era lo que hacía.
Esto se puede apreciar a lo largo de su carrera artística: sus primeros discos pasaron completamente desapercibidos, lo que sembró la idea de Ziggy Stardust, quien, a la postre, terminó catapultando su figura. Sin el error y el riesgo no habría existido Bowie; al menos, no como hoy se entiende. Y esto, en lectura negativa, viene a decir que si algo sale bien es porque, probablemente, no estás yendo todo lo lejos que podrías. Se trata, al fin y al cabo, de probar los límites de la creatividad.
Noticias relacionadas
No debe contemplarse la cita como una especie de negación del éxito, ya que, en realidad, es una crítica a la comodidad que surge derivada de este: mientras que el éxito confirma, el fracaso transforma. Y, en este aspecto, Bowie era un auténtico camaleón.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí


Rellene su nombre y apellidos para comentar