Violeta Mangriñán denuncia una brutal ola de robos en su negocio: “600 euros por cada local”
La televisiva ha lamentado a través de Instagram las pérdidas que sufre y la actitud descarada de algunas personas que entran a su tienda y roban productos.


Desde que Violeta Mangriñán se lanzó al mundo de los negocios con Maison Matcha, como tantos otros televisivos reconvertidos a empresarios, lo cierto es que no ha dejado de crecer: su marca de locales de té matcha ya tiene dos tiendas físicas en Madrid y prepara la apertura de una tercera en Valencia, tierra de la que es oriunda la exparticipante de Supervivientes. Esta bonanza conlleva detrás un esfuerzo real del que la creadora de contenido es consciente; y, de ahí, que su enfado por la brutal ola de robos que ha sufrido en sus locales sea tal.
Según ha explicado Mangriñán, incrédula, a a través de dos stories de Instagram, el incidente ha sido filmado por las cámaras de seguridad. “Yo no dejo de alucinar con la poca vergüenza de la gente. Sabiendo que Maison Matcha tiene cámaras roban igual”, lamenta, adelantando que, por fin, ha decidido ponerle punto y final en los tribunales: “Llevo año y medio dejándolo pasar pero voy a poner remedio legalmente ya”.
“Qué vergüenza”
El último de estos episodios tuvo lugar en Nochebuena. “El 24 de diciembre, una pareja delante de todo el mundo robó una camiseta con un descaro alucinante”, relata, denunciando que “la novia lo tapaba”, mientras que “él tan tranquilo la robaba”. Junto a las medidas, a modo de estudiada venganza personal, ha expuesto las imágenes de la cámara tapándole las caras a los ladrones, algo que, dice, le gustaría hacer pero no lo realiza por las evidentes consecuencias legales. “Por supuesto no volverán a pisar MM”, añade.

Tal y como explica Mangriñán, “producir las camisetas de MM tiene un coste de 30 euros por camiseta, solo producirlas”. Ahí pierde. Y hay más productos: “Cada semana roban ambientadores, velas, de todo lo que os podáis imaginar; pero es que esta vez ha sido tan descarado”. Y lo que más le fastidia es que “encima en pareja; con toda la cara robaron y se quedaron en el local un buen rato. Qué vergüenza”.
Noticias relacionadas
Le causa sorpresa la reacción de la novia, que lo tapa y se ríe. “Yo le diría de todo y me iría pitando del local de la vergüenza si mi novio hace eso, pero ella no, ella le dice róbala y se ríe. Buah, qué rabia tengo”, estalla, llevando sus conclusiones al plano sentimental y quejándose de que, sumando todos los robos, “al final te plantas en 600 euros casi por local en robos”, algo que, insiste, todavía no se cree: “Me parece muy fuerte”.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí


Rellene su nombre y apellidos para comentar