Famosos

David Castillo, sobre su paso por ‘Aída’: “No dejaría a mi hijo hacer lo que he hecho yo”

El intérprete comentó hace algunos meses en ‘El sentido de la birra’ los inconvenientes y las ventajas de haber participado desde tan joven en la ficción.

David Castillo, sobre su paso por ‘Aída’: “No dejaría a mi hijo hacer lo que he hecho yo”
Sergio Murillo
Redactor de Tikitakas
Nació en Santa Marta de Tormes en 2001 y creció entre Guadalajara y Badajoz. Amante de la literatura, estudió Periodismo en la URJC. Se estrenó como jefe de Cultura en El Generacional. Ha sido corresponsal para El Estilo Libre y conductor de informativos en Cadena COPE. Entró en Diario AS en 2023 como redactor en Actualidad.
Actualizado a

Corría el año 2005 cuando Aída irrumpía en la pequeña pantalla española. Había nacido como una suerte de ficción derivada de 7 vidas centrada en la historia de Aída (Carmen Machi) tras los sucesos de la anterior serie, pero tardó poco en adquirir esencia propia. Gran parte de la culpa fue de un carismático elenco que se presentó al país con un ejercicio de compenetración excelente y que elevó el humor costumbrista a un estadio superior.

El más joven de aquellos intérpretes fue David Castillo, quien tan solo tenía 13 años cuando aquel proyecto echó a rodar. Creció con la serie y España fue testigo de su evolución como actor. Asumió a la perfección el rol de Jonathan García, el más pequeño de los hijos de Aída, y durante nueve años, tal y como él mismo confesó hace algunos meses en El sentido de la birra, completó una actuación “bestial”.

“Era una comedia claramente para adultos”

Pero no todo fueron luces. Trabajó durante cinco años siendo menor y rodeado de un ambiente que, aunque humorístico, estaba cargado de una serie de mensajes que, quizá, puede confundir a un chico tan joven. “Cuando entré en Aída ya tenía experiencia y sabía cómo funcionaba un rodaje”, aseguró en el pódcast, reconociendo que, por otro lado, “era una comedia claramente para adultos, con un humor bastante sádico”.

Este último punto es, precisamente, el que, a caballo pasado, juzga impropio para alguien de su edad. “No sé si dejaría a mi hijo hacer lo que hice yo. Los niños deberían ocupar espacios infantiles”, juzgó, sentenciando dicho escenario al insistir en que había estado “en un ambiente que no era el más idílico para un niño“, especialmente por el tiempo que le quitó y que ya no volverá: ”Quería hacer cosas de adolescente y sufría mucho por no poder ir a clase".

Con todo, estos puntos negativos no empañan una época que recuerda con una sonrisa. Al fin y al cabo, en palabras de Carmen Machi, Castillo era “un cacho de pan”.

Noticias relacionadas

¡Tus opiniones importan!

Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar