REDES SOCIALES

El susto de María Castro en su quinto mes de embarazo: “Dejé de sentir al bebé”

La actriz de ‘La promesa’ relata en sus redes sociales el angustioso momento que vivió este sábado: “Supongo que me entendéis el agobio”.

Actualizado a
El susto de María Castro en su quinto mes de embarazo: “Dejé de sentir al bebé”

María Castro vivió este sábado un día para el olvido. Así lo cuenta la propia actriz, que da vida a Pia Adarre en ‘La promesa’, en sus redes sociales donde narra con todo detalle el angustioso momento que sufrió al dejar de sentir a su bebé de cinco meses en la barriga. Cabe recordar que es el tercer embarazo que transita la gallega, de 42 años, que es madre de dos niñas: Maia y Olivia.

“No sentía a la bebe en la barriga. No tengo por qué sentirla. Aún mañana estoy de diecinueve semanas solamente, pero es que hace una semana y media sí la sentí”, comienza relatando con el susto todavía en el cuerpo. “Ese aleteo, ese palpitar que es de la bebé, dejé de sentirlo”, añade.

La de Vigo, que siempre cuenta lo bueno y lo malo del embarazo en su perfil de Instagram, sigue diciendo: “Supongo que entenderéis el agobio, que realmente no es tanto porque yo lo tapo. Soy de seguir con la vida para adelante y aparcarlo en un rincón de la cabeza, pero ahí está el runrún”. “Supongo que las que habéis tenido un final desgraciadamente no feliz en los embarazos, cualquier síntoma que se escapa de lo que no consideramos que es normal, pues asusta”, expresa también.

Para una mayor tranquilidad, María Castro se realizó ese mismo día una ecografía 5D para supervisar que su tercera hija estuviera en perfectas condiciones. “Le pregunté a una seguidora si hacían ecos antes de tiempo. De hecho, me pidió que no subiera nada a las redes sociales porque le habían dejado el ecógrafo, se le había estropeado el suyo profesional (...) Pudimos ver a la bebé, oír el latido, se estiraba y se daba la vuelta”, confirma.

Un primer trimestre caótico

El tercer embarazo está siendo, sin duda, el más caótico para la actriz viguesa. En su primer trimestre tuvo que hacer frente a muchísimas náuseas que trastocaron parte de su día a día. “El primer trimestre fue muy duro, lo normal en un embarazo. Además, tampoco lo dices públicamente por si pasa cualquier cosa, estás trabajando igual”, dice.

“Estaba dando la teta, así que tampoco podía tomar nada para las náuseas. Me lo he comido a pelo. En el segundo trimestre, he empezado la parte más dulce. Ahora tengo mi energía habitual, la digestión no es buena, pero bueno...”, cuenta en uno de sus últimos posts.