ORGULLO GAY

Siete grandes deportistas que han hecho pública su homosexualidad

Con motivo del Día del Orgullo, parece apropiado recordar algunos hombres y mujeres del deporte de élite pertenecientes al colectivo LGTBIQ.

Siete grandes deportistas que han hecho pública su homosexualidad

Mañana se celebra en Madrid el Día del Orgullo Gay, una jornada de celebración y homenaje a la pluralidad sexual, la libertad, y en definitiva, al amor en todas sus formas, pero también de reflexión y toma de conciencia de lo lejos que se ha llegado y, al mismo tiempo, de lo mucho que queda todavía por caminar. La lucha por los derechos del colectivo LGTBIQ es una cruzada de largo recorrido en la cual van surgiendo continuamente nuevos frentes a los que plantar cara de manera conjunta. En algunas esferas sociales y profesionales, mostrar públicamente la orientación sexual todavía supone un desafío importante y el hecho de contar con figuras de referencia resulta fundamental para dar un paso más en el avance por la igualdad.

Por ello, parece un buen momento para enumerar a algunos deportistas de élite que, en el pasado o de manera reciente, hicieron pública su homosexualidad. Al respecto hay muchos ejemplos y todos ellos valiosos, así que ante la necesidad de elegir unos pocos, hemos seleccionado a siete hombres y mujeres de disciplinas distintas que en algún momento de sus carreras profesionales se declararon abiertamente gays o lesbianas:

Carlos Peralta, natación

El nadador español de 25 años, plusmarquista nacional en 200 metros mariposa y atleta olímpico en Río de Janeiro, habló de su homosexualidad públicamente por primera vez el año pasado, precisamente antes de las fechas del Orgullo, en una entrevista exclusiva con el diario 'El Mundo'. "La gente no entiende lo que puede sufrir uno cuando empieza a autoaceptarse. Yo no me he sentido muy comprendido por entrenadores o compañeros. En mi caso, que tengo buena posición deportiva, encontrarme fue muy difícil", reconoció el malagueño durante su charla con el periódico.

Jason Collins, baloncesto

El exbaloncestista estadounidense fue el primer jugador de la NBA en activo en decir públicamente que es gay. Lo hizo en 2013, cuando se encontraba jugando la última temporada de su carrera sobre las canchas en los Brooklyn Nets, a través de una entrevista con 'Sports Ilustrated'. Su declaración copó las portadas de los medios norteamericanos, e incluso el presidente Barack Obama aplaudió de forma oficial su gesto. El expívot afirmó que aunque nunca se había propuesto ser un pionero a la hora de hablar de homosexualidad en el baloncesto de primera línea, se sentía "contento de empezar una conversación".

Gareth Thomas, rugby

La historia del jugador de rugby Gareth Thomas resulta ilustrativa a la hora de entender lo difícil que puede ser dar el paso para algunos deportistas, y el sufrimiento que viene de mano de este silencio forzado. El escocés, icono de la disciplina en su país y primer jugador en disputar 100 partidos de mano de la selección nacional, de la que fue capitán estuvo casado cuatro años con una mujer. Pero en 2009, en pleno proceso de divorcio, se decidió a salir del armario. Entonces reconoció que sabía de su orientación sexual desde los 16 años pero que la había ocultado tanto tiempo por miedo al rechazo. De hecho, Thomas llegó a confesar que el tormento que sufrió por verse abocado a guardar silencio casi le lleva al suicidio. El pasado año sufrió un brutal ataque homófobo que demuestra que todavía queda mucho por hacer.

Martina Navratilova, tenis

Si bien a comienzos de este año levantó un importante polémica con sus comentarios sobre los deportistas transgénero, no se puede omitir en una lista semejante a la extenista de origen checo, una de las mejores de la historia con 18 Gran Slams a sus espaldas. Su biografía arroja luz sobre el valor de su salida del armario, pues hay que tener en cuenta el contexto en el que se dio, en 1981. De hecho, la deportista solicitó la nacionalidad estadounidense y solo cuando la obtuvo se decidió a dar el paso, explicando posteriormente que temía que, de hacer pública su orientación sexual, le pusieran dificultades para salir de su país natal.

Orlando Cruz, boxeo

El luchador puertorriqueño se convirtió en el primer boxeador en hacer pública su homosexualidad estando todavía en activo. Sucedió en 2012, con un comunicado en el que el conocido con el apodo de 'El Fenómeno' manifestó su orgullo por "haber sido e ir a ser siempre un hombre gay". De hecho, durante su combate por el título mundial celebrado en Las Vegas el mismo año, Cruz llevó al ring una equipación deportiva con los colores de la bandera del colectivo. "La gente me ha dicho que soy una inspiración por haber salido del armario", declaró el boxeador entonces.

Michael Sam, béisbol

Y otro hombre pionero de su disciplina, el jugador de béisbol nacido en Texas fue el primer deportista de la NFL en declararse abiertamente gay cuando todavía competía profesionalmente. Primero lo comunicó a su equipo de entonces, los St. Louis Rams de Missouri, y el año siguiente, en una entrevista para el canal ESPN, abordó la cuestión por vez primera en los medios de comunicación. El entorno familiar del deportista, de fuertes creencias religiosas y talante muy conservador, renegó de él, y en el año 2015, Sam anunció su retirada debido a problemas de salud mental. Desde entonces, ha sido un miembro activo del activismo LGTBIQ y ha relatado sus experiencias personales en diversas publicaciones, documentales y charlas motivacionales.

Megan Rapinoe, fútbol

La capitana y estrella de la selección estadounidense de fútbol está de plena actualidad por haber conseguido hacer enfadar al mismo presidente de los EEUU, Donald Trump. La jugadora se declaró públicamente lesbiana en el año 2012 a través de la revista 'Out' y desde entonces, ha sido una firme abanderada de los derechos del colectivo. Actualmente mantiene una relación sentimental con otra deportista, la famosa baloncestista Sue Bird, que por cierto, es una de las jugadoras estadounidenses más laureadas de la historia.