Alcaraz también conquista Arabia
Carlos barre en 50 minutos a Fils para alzar su trofeo número 26. Ya es el cuarto tenista con más títulos (9) en ATP 500.


Con la voracidad de un halcón como el que adorna el trofeo que alzó este sábado en Doha, Carlos Alcaraz lo quiere todo. Es el gran depredador del tenis. Todo depende de él o al menos esa es la impresión que da. El murciano conquistó su primer título en Qatar, primero también para él en la Península Arábiga, el número 26 de su meteórica carrera. Lo hizo con una facilidad pasmosa (6-2 y 6-1 en ¡50 minutos!), en la final ante Arthur Fils. Su mejor actuación le sirvió para culminar una semana en la que no le hizo falta competir a su máximo nivel para alcanzar el éxito. Así es de grande con solo 22 años. Su gran rival, Jannik Sinner, eliminado el jueves en cuartos, lo vio, si es que lo hizo, por televisión.
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— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) February 21, 2026
Dosis de magia infinita para conquistar el ATP 500 de Doha ante Fils. (6-2/6-1)#LaPistaDelTenis @carlosalcaraz pic.twitter.com/QJ0EeeBYJr
Desde abril de 2025, cuando tropezó en Miami con David Goffin, Alcaraz ha sido finalista en 12 de sus últimos 13 torneos, y campeón en 10 de ellos. En este tiempo nadie ha podido ganarle al aire libre en pista dura (30-0) y su balance global es 68-5, en plena racha de 12 victorias consecutivas. ¿Quién da más? Pues lo hay. Ya es el cuarto jugador con más títulos de ATP 500 desde el inicio de las series en 2009. Iguala en ese puesto a Andy Murray, por detrás, de momento, de Federer (16), Nadal (15) y Djokovic (14). El Big Four y él en esa nómina. En cuanto al tenis español, es el cuarto campeón de la Armada, tras Nadal (2014), Ferrer (2015) y Bautista (2019 y 2022).
Del partido en sí, poco que contar. Porque Alcaraz estuvo sensacional, pero Fils (21 años y 40 del mundo) apenas compareció. De hecho, estaba tan irritado con su actuación que lo pagó con su raqueta tras encajar el segundo break en el segundo set. El primero lo había cedido con poquita oposición. Su actuación no se pareció en nada a la que tuvo en su primer duelo contra el palmareño, el curso pasado en Montecarlo, cuando forzó el tercer set. La semana siguiente, en Barcelona, cayó con claridad. En su descargo hay que decir que llevaba ocho meses sin jugar por una lesión de espalda, hasta hace unos días cuando reapareció en Montpellier e hizo cuartos. Estar en la final catarí ya tenía mérito. Por primera vez, Carlos se enfrenta en tal instancia a un rival más joven que él y le cortó el paso. Nadie con menos años ha conseguido batirle hasta ahora (12-0). Sí que vale la pena hacer un repaso a los números del duelo. Porque Alcaraz acreditó un 82% de acierto con primeros servicios y solamente perdió cinco puntos con su saque en su día, con diferencia, con menos errores no forzados (9).
Trabajo hecho
“Recuerdo la sensación que tuve aquí el año pasado cuando me fui en cuartos. Así que esta vez vine con hambre de más, de llegar más lejos en este torneo. En cada uno me pongo nuevos retos y cosas encima de la mesa que quiero hacer durante la semana. Así que estoy muy feliz y orgulloso de lo que hemos hecho mi equipo y yo dentro y fuera de la pista. Ahora sí que el trabajo está terminado”, dijo el número uno del mundo, que sale reforzado en su posición de privilegio. Es el halcón del circuito… y está al acecho.
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