MASTERS 1.000 | ROMA

Djokovic gana a Auger-Aliassime para retener el uno

El serbio se impuso con buen tenis al canadiense y jugará por 13ª vez las semifinales del torneo, contra Ruud, que pudo con Shapovalov.

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Una versión cada vez más fina y a punto de Novak Djokovic se impuso a la mejor de Felix Auger-Aliassime sobre tierra batida para conservar el número uno del mundo. El serbio necesitaba llegar a las semifinales en el Masters 1.000 de Roma y lo consiguió con un triunfo por un 7-5 y 7-6 (1) en dos horas y nueve minutos ante el canadiense.

Djokovic competirá en ese puesto en Roland Garros (22 de mayo al 5 de junio), donde defiende título. Antes intentará sumar el sexto de su carrera en el Foro Itálico, para lo cual tendrá que vencer primero a Casper Ruud hoy no antes de las 19:30 (Deportes 1 por Movistar+). El noruego se deshizo en dos ajustados sets (7-6 (7) y 7-5 en 2h19) del canadiense Denis Shapovalov. Si gana el balcánico, alcanzará la cifra de 1.000 victorias como profesional. Una cuestión de tiempo, no obstante. Sería el quinto jugador que alcanza tamaña cantidad en la Era Open (desde 1968) tras Connors, Lendl, Federer y Nadal.

Djokovic protagonizó una de esas victorias suyas, sin alardes, muy mecánicas, dirigiendo el movimiento de la bola con su revés, apoyado en un servicio que le está funcionando de maravilla y con el drive listo para atacar cuando le hizo falta. El primer set lo ganó sin verdadera sensación de dominio, después de salvar un punto de quiebre en el 3-2, apuntarse uno para poner el 5-3, perder su saque acto seguido y cerrar la manga con otro break inapelable.

Problemas para cerrar

En la segunda, Nole rompió en el sexto juego y abrochó la victoria con algún apuro por un punto de partido desperdiciado y un quiebre en contra por las buenas defensas y los saques de Felix. Pero su tenis fue mejor, incluso, en algunos momentos. Prueba de ello, el punto con el que consumó la rotura, rematado con un globo excelso. Nunca se había medido con Auger-Aliassime, que se enfrentaba por primera vez a un número uno, y lo ‘diseccionó’ con pericia de forense. El desempate fue un emocionante colofón, magníficamente disputado por el de Belgrado, para un notable encuentro. Djokovic va disparado hacia el triunfo final, aunque por el otro lado del cuadro amenazan Zverev y Tsitsipas.