MASTERS 1.000 ROMA

Nadal y Djokovic: la cara y la cruz en la cima del tenis

Rafa Nadal digiere su derrota en casa antes de Roland Garros mientras que Novak Djokovic juega este lunes (17:00, #Vamos) la final en Roma.

Nadal y Djokovic: la cara y la cruz en la cima del tenis
CLIVE BRUNSKILL AFP

Rafa Nadal ya está en casa, en Manacor, donde digiere su derrota en el Masters 1.000 de Roma contra Diego Schwartzman, un tropiezo en su preparación que no esperaba después de un inicio de torneo muy prometedor con victorias y buen juego contra buenos rivales como Pablo Carreño y Dusan Lajovic. El balear llegará esta semana a París, para empezar a preparar Roland Garros, con el escaso bagaje de tres partidos jugados en tierra y problemas con su servicio.

“Es un año especial e impredecible. Hice un par de cosas bien y otras mal. Al menos luché hasta el final. Tengo que arreglar el tema del saque y sé cómo hacerlo”, prometió Nadal tras caer en el Foro Itálico. Después de pasar 200 días sin competir entre la final de Acapulco y el Internazionali, el número dos del mundo se receta trabajo para la recuperación de su tenis: “Debo seguir entrenándome con la actitud correcta para tratar de tener la oportunidad de estar preparado”.

Mientras, su máximo rival, Novak Djokovic, no experimenta las mejores sensaciones en cuanto a juego y mentalidad, pero aunque avance a trancas y barrancas, con sufrimiento y nervios, este lunes (17:00, #Vamos) jugará la final en Roma tras vencer el domingo en dos sets, pero después de más de dos horas de batalla (7-5 y 6-3), al noruego Casper Ruud, alumno aplicado de la Rafa Nadal Academy. “Se nota que se entrena allí, porque sigue un patrón similar de juego, con mucho spin y un drive realmente impresionante”, dijo con una sonrisa sobre su oponente el número uno del mundo, que puede sumar 400 puntos si sale campeón. “Espero poner mis manos en el trofeo”, deseó. Podría ser su quinta corona en la Ciudad Eterna y peleará con ella ante Schwartzman, que también pudo con Shapovalov por 6-4, 5-7 y 7-6 (4). Ante Ruud, Nole no dio pelotazos perdidos ni rompió ninguna raqueta, pero discutió con el juez de silla y fue advertido por decir una obscenidad en su idioma, el serbocroata. “El warning (aviso) fue merecido”, reconoció.

Djokovic no está de buen humor, pero sí parece algo más preparado que Nadal en cuanto a competición tras alcanzar cuatro finales en 2020 (Australia, Dubái, Cincinnati y Roma) y pese a su desliz y consiguiente descalificación en el US Open, lo que no quiere decir que sea favorito para ganar en París, ni siquiera para el propio tenista balcánico. “A Rafa siempre hay que ponerle a la cabeza de la lista”, advierte.