Amistosos
Australia Australia AUS

-

Líbano Líbano LBN

-

Uzbekistán Uzbekistán UZB

-

Corea del Sur Corea del Sur COR

-

Japón Japón JAP

-

Kirguistán Kirguistán KRG

-

EAU EAU EAU

-

Egipto Egipto EGI

-

China China CHN

-

Palestina Palestina PAL

-

Irán Irán IRN

-

Venezuela Venezuela VEN

-

Nigeria Nigeria NIG

-

Uganda Uganda UGA

-

Irak Irak IRK

-

Bolivia Bolivia BOL

-

Jordania Jordania JOR

-

Arabia Saudí Arabia Saudí KSA

-

Túnez Túnez TUN

-

Marruecos Marruecos MAR

-

Sudáfrica Sudáfrica SAF

-

Paraguay Paraguay PAR

-

Turquía Turquía TUR

-

Ucrania Ucrania UCR

-

Albania Albania ALB

-

Gales Gales GAL

-

Brasil Brasil BRA

-

Camerún Camerún CAM

-

Italia Italia ITA

-

EE.UU. EE.UU. USA

-

Francia Francia FRA

-

Uruguay Uruguay URU

-

Euroliga
Anadolu Efes IST

-

Maccabi TEL

-

Fenerbahce FNB

-

Darussafaka DAR

-

B. Munich MUN

-

Olympiacos OLY

-

NBA
FINALIZADO
Philadelphia 76ers PHI

119

Phoenix Suns PHX

114

FINALIZADO
Charlotte Hornets CHA

117

Boston Celtics BOS

112

FINALIZADO
Indiana Pacers IND

121

Utah Jazz UTA

94

FINALIZADO
Detroit Pistons DET

113

Cleveland Cavaliers CLE

102

FINALIZADO
Atlanta Hawks ATL

119

Los Angeles Clippers LAC

127

FINALIZADO
New Orleans Pelicans NOP

140

San Antonio Spurs SAS

126

FINALIZADO
Memphis Grizzlies MEM

98

Dallas Mavericks DAL

88

FINALIZADO
Milwaukee Bucks MIL

104

Denver Nuggets DEN

98

FINALIZADO
Sacramento Kings SAC

117

Oklahoma City Thunder OKC

113

Eurocup
Turk Telekom TUR

-

Asvel Villeurbanne AVI

-

AS Monaco MON

-

Ratiopharm Ulm RAT

-

BC Andorra AND

-

Estrella Roja RED

-

Divino Nadal: ocho títulos en Roma y recupera el número uno

ATP ROMA

Divino Nadal: ocho títulos en Roma y recupera el número uno

El español comenzó arrasando a Zverev, después sufrió mucho y tras dos parones de casi una hora por la lluvia remontó para levantar el 78º trofeo de su carrera.

Rafa Nadal se alió con los dioses en Roma para levantar el título del Internacional BNL de Italia por octava vez en su décima final allí. Lo hizo ante el único jugador que parece en condiciones de relevarle algún día, Alexander Zverev, en un partido que estuvo dos veces parado por capricho de la meteorología durante casi una hora en total: 6-1, 1-6 y 6-3 en 129 minutos de juego.

El español, rey de la tierra, también lo fue del cielo, porque el Dios de la Lluvia le echó una mano cuando peor pintaba el partido para él, con empate a un set, 3-2 para el alemán y un break en contra. Al volver a la pista, Nadal era otra vez Nadal, con las ideas claras para endosarle a su enrachado rival un 4-0 y levantar los brazos en señal de victoria, la 357 de su carrera en partidos de Masters 1.000. Con ella, además, recupera de nuevo el número uno del mundo que pierde Roger Federer, ausente en la temporada de arcilla.

Este lunes comenzará la semana 174 de su tiranía, y llegará en el trono a Roland Garros. Justo por debajo de él, como segundo favorito, estará Zverev, que cierra tres semanas maravillosas con dos títulos (Múnich y Madrid) y esta final en el Foro Itálico donde no pudo revalidar el éxito de 2017. Entonces ganó a Novak Djokovic. Unos meses después se deshizo de Federer en la de Montreal y este domingo estuvo cerca de derribar a otro coloso, Nadal. El trofeo conquistado en Roma es el 78 de la carrera del balear (adelanta a John McEnroe), el 56 en tierra batida y el 32 en la segunda categoría de torneos. Una pasada.

Montaña rusa

El partido fue una montaña rusa, con un primer set que empezó con rotura de servicio para Zverev y continúo con un parcial de 6-0 para Rafa. El teutón, sin energía ni plan para superar a su contrincante, decepcionó durante 33 minutos. Sus golpes no pasaban de media pista y llegaban a placer hasta la raqueta de Nadal, que para colmo desmoralizaba con una volea increíble casi de espaldas después de responder a una dejada. Solo cuatro errores no forzados y 8/8 puntos en la red fueron las principales credenciales del campeón.

Pero las tornas cambiaron en el segundo parcial. Zverev salió a morder, empezó a profundizar con su revés y el de Manacor falló más de la cuenta. Todo lo que intentaba en el primer set y no le salía, ahora le funcionaba al joven tenista (21 años) de Hamburgo. Así volteó el marcador a la espera del drama de una tercera manga.

Y llegó la lluvia

Empezó con 2-0 para Zverev, que parecía lanzado a por su más prestigioso triunfo, el último que le quedaba ante una leyenda (0-4 en los duelos particulares), el del relevo generacional. Pero entonces llegó la lluvia. Con 1-3, primera parada de unos 11 minutos. A la vuelta, acortó Nadal y segunda interrupción, esta vez de 48. Parecía claro que el parón podía convenirle más al español que al alemán, pleno de ritmo. Y así fue. Nadal enjugó la diferencia y ya no cedió hasta el triunfo. Movió con sabiduría a su rival y aplicó toda la fuerza que había recuperado con el descanso obligado, un respiro que a sus 31 años le vino muy bien. Otra vez divino y victorioso.

0 Comentarios

Mostrar