TENIS | ABIERTO DE CHINA

Un errático Nadal encalla frente a Dimitrov en cuartos

Por primera vez en ocho cruces, el búlgaro le derrotó: 6-2 y 6-4. Nadal seguirá octavo en la carrera al Masters. Carreño no pudo con Raonic.

Un errático Nadal encalla frente a Dimitrov en cuartos
ROLEX DELA PENA EFE

Error tras error (hasta 32 no forzados al final del partido por 16 golpes ganadores), Rafa Nadal encalló en los cuartos de final del ATP 500 de Pekín. Perdió con Grigor Dimitrov por 6-2 y 6-4 en 1:33. Desdibujado. Con el drive sin filo, el arma que le da la vida, el búlgaro entrenado por Dani Vallverdú le derrotó por vez primera en ocho cruces y se encaminó a una semifinal en la que tampoco estará Pablo Carreño, que cayó contra Milos Raonic por un doble 6-4.

Será David Ferrer quien mantenga mañana la llama viva por el otro lado del cuadro. Bajó los humos al 'NextGen' Alexander Zverev, que venía de estrenarse en San Petersburgo con 19 años, y le doblegó por 6-7 (4), 6-1 y 7-5 para encarar este sábado en la semifinal a Andy Murray, con quien tiene un cara a cara desfavorable de 6-13 y encadena seis derrotas seguidas. 

Nadal llegó a Pekín con la idea de seguir creciendo, hacer más determinante su drive y sumar puntos para entrar en el Masters de Londres (13-20 noviembre) en un torneo en el que fue campeón en 2005 y finalista en 2013 y 2015. Se marcha a Shanghai en la misma posición de la 'race' en la que llegó, octavo. Le quedan por delante el Masters 1.000 de la semana próxima, Basilea y París-Bercy. 

El inicio de partido ante Dimitrov no auguró nada bueno: cinco roturas se sucedieron hasta que el búlgaro amarró su saque. Nadal no hacía daño con su drive sobre el revés a una mano de 'Baby Federer', número 20 del mundo, y acabó ya con 18 errores no forzados, un 45% de puntos ganados con primer saque y 20% con segundo. Demasiados regalos. 

En la segunda manga, Nadal también perdió su servicio (15 oportunidades de break otorgó) y pudo meterse en el partido cuando dispuso de dos oportunidades de rotura con 3-4, pero no las remachó. Fue la sentencia. Adiós a Pekín. Adiós a más puntos para la caja del Masters, al que lleva clasificándose desde 2005.