Liga Europa

La contracrónica

Nunca camina solo

La grada sevillista, como si de la aldea de Astérix se tratara, aunque asolada por británicos en vez de romanos, resistió. El himno de El Arrebato fue su poción en los malos momentos para aguantar, levantarse y golpear. Nunca se rinden.

José María López Guerra

El árbitro del partido

Tres penaltis no pitados

El Sevilla tiene que estar muy agradecido al sueco Eriksson.

Urizar Azpitarte