El valor del deporte

Blog del Diario AS sobre el negocio que hay detrás del gran espectáculo de masas en el que se ha convertido el deporte.

Autor: Gonzalo Jiménez Illana
POR
Gonzalo Jiménez

El valor del deporte

Cuando el futbol se juega sobre el parqué.

¿Como cotizan los grandes clubes de futbol? ¿Aficionado, abonado o “Propietario”?

Cuando el futbol se juega sobre el parqué.

Estamos muy acostumbrados a oír hablar de grandes corporaciones que cotizan en bolsa, de sus subidas y bajadas y este año más que nunca, ante escenarios históricos, se ha convertido en una cuestión más cercana como ocurriese hace años con la prima de riesgo, las preferentes o incluso las hipotecas subprime. Podemos encontrarnos en la cafetería del barrio a personas hablando de la nueva subida histórica de Tesla o de donde estará el limite del Bitcoin, pero lo que aún no conocemos tan bien, son las implicaciones que tienen los mercados de valores para el deporte y los clubes que ahí cotizan.

Este fenómeno no es precisamente novedoso, en 1983 el Tottenham en busca de medios alternativos de financiación, decide buscar como instrumentar su salida al mercado de valores y convertirse así en el primer club de fútbol en hacerlo. Este fue el pistoletazo de salida que precedería la salida a bolsa de numerosos clubes de toda Europa. En 2002 surgiría el denominado STOXX Europe Football, indice que permanecería activo hasta mediados de 2020 y que incluiría a los principales equipos de Dinamarca, Holanda, Italia, Turquía, Portugal y Francia. Entre los equipos incluidos, algunos de los nombres más destacados son la Juventus, el Borussia de Dortmund, el Ajax, el Galatasaray, la Roma, la Lazio, el Sporting de Lisboa o el Benfica.

Si bien 2019 fue un gran año en términos generales para este índice y el conjunto de los clubes indexados, con una subida superior al 30% y alcanzando máximos no vistos desde 2011, la crisis del Covid este 2020 y sus consecuencias (reducción de ingresos publicitarios, cierre de los estadios etc) provocaron importantes caídas en estos valores.

Hablamos de unas entidades cuya volatilidad es especialmente elevada y hablamos por tanto de una inversión considerada de alto riesgo. Una elevada fluctuación del precio de la acción basada no solo en la administración de la entidad, sino en factores exógenos difíciles de controlar, tales como lesiones de jugadores, resultado de eliminatorias en diferentes campeonatos o incluso fichajes. En 2017 conocíamos la noticia del atentado con explosivos contra el autobús del Borussia Dortmund y que hería a Marc Bartra, lo más llamativo fue que lejos de ser un atentado terrorista con una motivación ideológica, esta se encontraba en un carácter especulativo a través del cual, el autor (condenado a 14 años de prisión) buscaba obtener beneficios en bolsa alterando la cotización del club.

En el plano alcista, el Manchester United (cotiza en la Bolsa de Nueva York), obtuvo muy notables subidas con la consecución de sus últimos títulos ligueros, pero es que incluso noticias como la destitución de José Mourinho en 2018 hicieron despegar la cotización más de un 4%. Ese mismo año encontramos otros dos casos llamativos, la subida de un 25% en bolsa de la AS Roma tras eliminar al Barcelona en la Champions League y como el fichaje de Cristiano Ronaldo disparó a la Juventus y sus acciones subieron más 300 millones de euros, un 37% antes siquiera de vestirse de corto.

Este mundo de las inversiones en el fútbol también encuentra su lado humano en grandes aficionados que se convierten en pequeños inversionistas. Podemos destacar el ejemplo del Arsenal, el club con las acciones más caras sin lugar a dudas, que han superado en ocasiones los 35.000 dólares cada una. En 2018, Stan Kroenke que ya poseía el 67% del club adquirió el 30% restante de Alisher Usmanov por 670 millones de euros. Lo curioso de esta historia es que existen pequeños inversores cuyo peso en el capital no supera el 2%-3% y que se vieron requeridos a la venta de las mismas a este magnate. Entre estos inversores encontrábamos accionistas de varias generaciones que aún pudiendo embolsarse un buen "pellizco", querían seguir sintiéndose parte del club como aficionados y como propietarios.

El fútbol español no ha contado nunca con un equipo en la Bolsa de Valores, pese a que Real Madrid y Barcelona se encuentran entre los equipos de fútbol más valiosos del mundo. Esta realidad puede cambiar dentro de poco, ya que hace unos días conocíamos que el Sevilla F.C estaría valorando dar este paso si finalmente 777 partners y Del Nido se hacen con el control del club.

¿Resultan una buena inversión los clubes de fútbol? Desde una perspectiva histórica este análisis nos indica que sería una inversión realmente infructuosa. Si hubiéramos realizado una inversión en 2002 y la hubiéramos dejado hasta 2020 habríamos perdido alrededor del 50%. La cuestión se agrava cuando sumamos inflación etc y empeora si comprobamos que esa misma inversión en un fondo indexado del SP 500 (índice economía americana) nos reportaría casi el 400%, (debemos reconocer que esta diferencia no sería tan llamativa comparándolo con índices como el EuroStoxx 50 o el Ibex 35), pero si sería dramática si la comparamos con la inversión que hubiera realizado algún fanático de la tecnología que hubiese invertido en el Nasdaq y que estaría ampliamente superando el 800% de rentabilidad sin siquiera molestarse en elegir una sola empresa concreta.

Como aparece en la propia descripción de El valor del deporte, "el deporte como los demás Valores de la Bolsa se mueve por expectativas de éxito", pero la enorme variedad de factores y la exposición de este sector lo convierten en un entorno extremadamente hostil para aquellos que no toleren altos niveles de riesgo.