La dormilona

Por tres, por cuatro o saliendo por la puerta, el pádel ha llegado para quedarse como deporte profesional. Por ello, y porque lo mejor está por venir, este blog nace para analizar, valorar e informar sobre la actualidad del mundo de la pala. Pasen a la pista.

Autor: Alberto Bote

LA DORMILONA

Ramón Morcillo, nuevo presidente de la FEP

El expresidente de la Federación Extremeña de Pádel ha sido elegido como nuevo máximo mandatario; sustituye a Alfredo Garbisu.

Ramón Morcillo, nunevo presidente de la FEP.
FEP

Ya hay nuevo presidente. La Federación Española de Pádel (FEP) ha elegido a su nuevo máximo mandatario de forma reciente y este no es otro que Ramón Morcillo Valle, el hasta ahora presidente de la Federación Extremeña de Pádel.

Una elección que se iba a tomar en la Asamblea General de la FEP celebrada en Madrid el pasado viernes –cumpliendo con las medidas de seguridad por la Covid-19- y en la que lograría el apoyo unánime de todos los asistentes para asumir el relevo de la etapa que ha dirigido Alfredo Garbisu en los últimos 4 años.

Un Ramón Morcillo que es una figura más que reconocida en el mundo del pádel y que, desde 2010 asumía la función de presidente de la Federación Extremeña de Pádel -cesó en su puesto días antes de las elecciones- además de haber ostentado en los últimos 4 años el cargo de Secretario General de la propia FEP. Avales más que destacados y que le permitiían contar con el apoyo mayoritario de las territoriales frente al otro candidato en la carrera electoral, Francisco Sanz, presidente de la Federación de las Islas Baleares.

Una elección que pretende unir al pádel nacional en la que, parece, es y será la etapa más complicada de su reciente historia pues la actual pandemia y la más que probable crisis económica plantean un escenario difícil de afrontar donde la FEP deberá adoptar un rol destacado.

La Asamblea General de la FEP celebrada para elegir nuevo presidente.

La Asamblea General de la FEP celebrada para elegir nuevo presidente.

Y sería precisamente esa la línea del discurso llevada a cabo por Morcillo en su proclamación donde iba a destacar, por encima de todo, la necesidad de la máxima unión del deporte de la pala en esta nueva etapa que él dirigirá dejando de lado las divisiones.

Se pone así punto y final al mandato de Alfredo Garbisu -con luces, sombras y un halo de polémica constante- y comienza una nueva era en la que el pádel nacional deberá mejorar su representación internacional e institucional, seguir potenciando el desarrollo del pádel en las categorías inferiores y afrontar los nuevos retos que plantea la realidad.