Susurros del campo

CON EL AVAL DE LA REVISTA TROFEO CAZA

Este blog es un viaje a esas jornadas de caza y conservación, esperamos que seáis nuestros compañeros de cuadrilla.

Autor: Rocío de Andrés

Susurros del campo

Pasos de torcaces

En estas tardes donde el calor es el protagonista de cada jornada, es cuando los que no podemos pasar sin ir al campo, salimos a disfrutar de esos momentos de tregua, que nos permite las altas temperaturas

Pasos de torcaces

En esas tardes donde el calor es el protagonista de cada jornada, es cuando los que no podemos pasar sin ir al campo, salimos a disfrutar de los momentos de tregua, que nos conceden las altas temperaturas estivales.

Es ahora cuando en esos paseos, empezamos a ver a compañeros con sus binoculares en mano mirando hacía el cielo. En esta ocasión no esperan pacientes a que los corzos se dejen ver cuando el celo les "atonta" y es frecuente es más frecuente encontrárselos en mitad de una siembra. 

Son los cazadores, los que esperan con ilucisión durante meses a preparar sus puestos para la paloma, ya estamos en tiempo de Media Veda. "Locos" apasionados buscando los pasos de torcaces y contando la desnsidad en cada paso de tan ansiada ave. Sin duda, todo un mundo que levanta pasiones y, aunque sea dificil de creer, con diferente forma y filosofía de cazar.

Esta caza no está exenta de polémica, ya que son muchos los que apuestan por censurar o prohibir hacer comederos para las palomas, y otros que critícan esta actitud afirmando que roban los pasos naturales o cortan la entrada a otros cotos. Libre de opinión, si cabe destacar, la diversidad de puestos que se hacen, desde naturles, aprovechando la cobertura de algún olivo, a otros puestos que se levantan en las líneas de escopetas con palets mimetizados o bien con cañas, telas o cualquier elemento que consiga engañar a las torcaces.

En la Comunidad de Madrid, que es donde más tenido la suerte de disfrutar de la Media Veda, mis amigos "maniáticos palomeros", son de los que preparan los puestos con palets. Ahora bien, lo hacen como si de un ritual casi sagrado se tratase. En primer lugar, les observas preparar los puestos con bastantes días de antelación, con el fin de que las palomas se acostumbren a verlos. Segundo, y no menos importante: "la caña a la altura de la boca, que si no te ven"; "pero pon paja abajo para que no se vea la madre"; Y si continuo, precisaría de diez blogs donde se recogiesen todas la discursiones que tienen al respecto.

Pero lo mejor de todo es que se caza todos los días antes de apretar el gatillo y que salga por el cañon de la escopeta el primer cartucho. Esta modalidad cinegética requiere en primer lugar, un conocimiento pleno del terrero, ya que nos encontramos con una ave de constumbres muy fijas y que elije los pasos con unas características muy concretas. Dentro de los factores que dependen exclusivamente del cazador, el más importante es ese, el conocimiento del cazadero. Por ello es conveniente hacer un exámen previo del terro de caza y elegir bien los pasos naturales. Lo que se traduce en horas y horas de campo...

El compañerismo de todos los cazadores a la hora de preparar los puestos con sumo cuidado de no cortarse la entrada y que todos puedan tirar, el tiempo de ir a cenar y dar buena cuenta de unas chuletas de lechal, y sobre todo el estado de pánico en el que entrar unos días antes mirando hacía el cielo y consultando a cada momento las previsiones del tiempo, no vaya a ser que se avecinen tormentas y cambien el paso de las torcaces, ... Es algo que, cuando descubrí su pasión, no me dejó para nada indiferente.

Y yo que pensaba que esto último era una exageración...Pues no, no lo era. Hace unos años, cayó una tormenta que, al día siguiente por donde pasaban miles de palomas, se podian contar y tirar sin dificultad. Y es que el mundo de la caza de la paloma, da para hablar y escribir largo y tendido, y aún más si tuvieramos que enumerar todas y cada una de las "manías" de aquellos que aman con locura esta modalidad de caza. 

Ahora solo queda contar las horas para escuchar mañana antes de que despunte el sol, aquello de : "El trabajo ya está hecho, ahora solo queda disfrutar. Suerte amigo".

¡Salud y buena caza!

 

¡Ah! No os volváis sin recoged las vainas ;-)