Sin Cadena

"La vida es como montar en bici. Debes moverte para mantener el equilibrio” (Charles Schulz)

Autor: Víctor Martín Molina
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SIN CADENA

La importancia de saber rodar en grupo para un cicloturista

No se trata sólo del ahorro de energía que buscan los profesionales. Aprender a ir en un pelotón es una cuestión de seguridad de primer orden

La importancia de saber rodar en grupo para un cicloturista

Lo hablaba con un amigo en la salida del Pavo de Vélez, el otro día. Un tipo de los que me ‘enseñó’ a andar en bici, en aquel CC Veleño del año 2001, cuando él tenía treinta y pocos años y yo apenas 15. Y ahora, pasados los 50, anda más que entonces. Además de que se ha metido 14.000 kilómetros y más de 20 días de carreras en este año que termina, me cuenta que, en ciertas ocasiones, las marchas se han convertido en un peligro porque hay mucha gente que se inscribe y no sabe bien rodar en grupo. Con el consiguiente peligro propio y ajeno.

- “Es que es verlo y automáticamente busco quitarme de allí. Lo ves como que no sabe ni por dónde va, dando frenazos, sin trayectoria… en cuanto me encuentro alguno de lejos tiro directo para el otro lado de la carretera, que de vez en cuando se forman unas montoneras guapas. Y el lunes hay que trabajar”.

Y lleva razón. Si algo creo es que esta fiebre de la bici tiene algunas tarifas a pagar, y sin duda para mí esta es de las más claras. Se ha apuntado a este deporte mucha gente ya de mediana edad que, sin formación alguna de cómo circular o rodar en grupo, se lanza a la carretera y se cree que esto es sólo dar pedales. Que en parte sí, pero también implica más cosas. Rodar en grupo no es especialmente difícil, pero requiere unos mínimos de técnica y sobre todo un cierto número de horas de práctica. Esto es así. Nadie nace aprendido y nadie rueda a la primera. Quizás la diferencia entre los que empiezan en esto a edades más tempranas y los actuales es que los primeros se dejan guiar y los últimos piensan que con comprarse una bici cara y ponerse fuertes ya está todo listo.

Por eso mismo, antes de inscribirse a una marcha o Gran Fondo creo que es fundamental que se pase por un proceso de rodaje. Buscarse una grupeta, acoplarse a gente que salga con regularidad, y decir abiertamente el problema que tienes como si de una terapia grupal se tratase. “Hola, soy Víctor, no sé rodar en grupo”. Por ejemplo. Y que te echen un cable. En primer lugar, por seguridad. Y aun así, no es lo mismo rodar con 20 colegas con los que tienes confianza que meterte en un pelotón de 300 con gente de todas las leches. Ni por asomo. Pero al menos sí llevarás un fogueo, una base. Y no es fácil encontrar los momentos, porque en realidad ir en pelotón está prohibido con tráfico abierto. Pero con ir en paralelo en línea de dos ya hay dificultad más que suficiente entre buscar la separación correcta con el ciclista de delante y estar atento a todo lo que ocurre mientras rodamos.

Además de las obvias razones de integridad física –tuya y de quien pilles al lado si te caes-, también es de cajón que ir en grupo te ayuda a ahorrar energías. En realidad, en el centro de un grupo grande vas gastando entre un 30-35% menos de fuerzas que los que van delante, comiéndose toda la resistencia del aire. Para rodar en grupo el mejor consejo que puedo dar es la práctica. Pero sobre todo es un trabajo de anticipación. Hay que tratar de saber lo que va a pasar para estar listo y anticiparse a ello.

Por poner ejemplos. Si nosotros vamos en un grupo y estamos delante, hay que en primer lugar mantener la velocidad que se llevaba y, en segundo pero más importante, estar pendiente de cruces, baches, señales de tráfico o peatones que puedan ir por el arcén. Y hacer una señal para avisarlo. La vista, por tanto, siempre al frente. La marcha debe ser constante, sin cambios bruscos, y la trayectoria formando una línea lo más recta posible.

Y si estamos en la zona central o trasera del grupo, que será lo más lógico mientras se esté aprendiendo, lo de mirar al frente e ir lo más alineado posible con la carretera –la línea blanca del exterior de la calzada es una buena guía para empezar, buscando siempre ir ‘derechos’- ya se convierte en vital. Sólo después de tener eso más o menos dominado podremos estar más o menos tranquilos a la hora de meternos en un pelotón grande. Y ojo, que nadie se engañe. Cuando uno va solo no es que no haga cosas raras en la bici. Es que no afecta a nadie más, no tiene gente que le corrija y no se da cuenta. El ciclismo tiene un alto componente de deporte grupal, así que mejor darle la importancia que tiene de primera hora.