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La dormilona

Por tres, por cuatro o saliendo por la puerta, el pádel ha llegado para quedarse como deporte profesional. Por ello, y porque lo mejor está por venir, este blog nace para analizar, valorar e informar sobre la actualidad del mundo de la pala. Pasen a la pista.

Autor: Alberto Bote

LA DORMILONA

Cómo ser un gran jugador de revés

Táctico, físico y con una capacidad alta de llevar el control y definir en el momento preciso, el jugador de revés en pádel es determinante.

Cómo ser un gran jugador de revés
David Fernández EFE

En un post anterior de La Dormilona analizábamos cuáles eran las cualidades necesarias para ser un buen jugador de derecha y, ahora, llega el momento de analizar qué se necesita para ser un gran jugador de revés.

Porque, como ya comentábamos, en el pádel existen dos posiciones muy marcadas que difieren por posición en pista, aptitudes y tipología de juego que conjugan con unas cualidades necesarias a desarrollar.

Fernando Belasteguín, Paquito Navarro, Ale Galán, Maxi Sánchez o Miguel Lamperti, entre otros, son algunos de los jugadores del World Padel Tour que representan a la perfección qué es ser un jugador de revés.

Por ello, hoy os vamos a dar 3 consejos para ser un buen jugador de revés en pádel:

1 - El revés debe llevar el control de las jugadas

Lo primero en un jugador de revés es tener la capacidad de poder llevar el control de las jugadas. Al estar ubicado en la zona izquierda de la pista y tener su mano derecha –la de golpeo- ubicada hacia el centro, será él el que tenga que llevar la dirección de las jugadas.

Junto a la posición de dominio por capacidad de golpeo, el jugador de revés deberá tener unas condiciones físicas altas pues estará encargado de barrer un gran espacio en la pista tanto a la hora de defender –su esquina y el centro- como de atacar –su paralelo y el medio-.

Un jugador de revés solvente deberá aglutinar un gran porcentaje del juego asumiendo que la regularidad debe ser uno de los factores a cuidar para mantener siempre un nivel regular en la pareja.

2 - La psicología y la táctica, dos bazas fundamentales

Pero el jugador de revés es mucho más. No solo deberá tener una alta capacidad de control en las jugadas por el alto porcentaje de pelotas en las que entrará en juego sino que, estas, deberán ser de calidad y deberán tener un sentido.

Por ello, el revés debe ser un jugador con una buena preparación mental. Al cargar con una responsabilidad algo mayor que la de su compañero y deber tomar decisiones de riesgo, deberá estar muy metido en los partidos no dejando que los errores, los momentos negativos o los altibajos afecten al rendimiento.

Y, como comentábamos al principio, el perfil que se ubica a la izquierda debe tener unas altas nociones tácticas. ¿Por qué? Pues porque él será el encargado de canalizar la defensa, buscar soluciones para poder tomar posiciones de ataque y leer cuál es el juego propuesto por los rivales –y su compañero- para poder aprovechar los golpes de definición.

3 - La definición y el remate, un factor diferencial

Además, y como baza distintiva, el revés debe ser un jugador prominentemente ofensivo que sepa definir y tomar riesgos para acumular puntos ganadores y poder llevar el peso atacante de su pareja.

Por ello el perfil de un jugador de revés será aquella persona que tiene una buena envergadura con altura –para facilitar el remate- y unas condiciones físicas destacadas para asumir tanto el alto ritmo del juego como el plus que requiere la definición.

La volea y la bandeja serán dos de sus armas principales para dominar el juego, pero por encima de todas estará el remate. El revés debe ser un jugador decidido y decisivo para asumir riesgos a la hora de cerrar un punto y hacerlo con eficacia.