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La magia del Tenis

Pasión por los cuatro costados

Autor: Carlos Coll Martínez
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Carlos Coll Martínez Twitter

LA MAGIA DEL TENIS

Retoma el tenis después de un largo tiempo sin jugar

Ten en cuenta estas consideraciones y recupera el toque dentro de una pista de tenis tras un notable periodo de inactividad.

Retoma el tenis después de un largo tiempo sin jugar

Dicen que una vez que aprendes a montar en bici, es algo que no olvidas en la vida. Sin embargo, en el tenis no es del todo así; cuando abandonas la raqueta durante meses o años, la vuelta a las pistas suele ser un poco frustrante. Si bien no tienes que empezar otra vez desde cero, el nivel de descoordinación y la falta de timing son brutales.

El tenis es un deporte que requiere de práctica continuada y, por tanto, penaliza muchísimo la inactividad, probablemente, por las altas dosis de precisión, técnica y coordinación que necesitamos para jugar bien.

La recuperación de tu nivel puede llevar más o menos tiempo, dependiendo de nuestra capacidad de adaptación. A continuación, vamos a repasar una serie de consideraciones muy importantes a la hora de retomar nuestra actividad tenística.

Simplifica

Si en otro tiempo jugabas muy bien y dejaste el tenis durante meses o años, debes saber que no vas a llegar y a golpear la pelota como antaño. Es muy importante que te centres en hacer correctamente el gesto y en acompañar el movimiento con suavidad. Presta especial atención a los pies; recuerda que la colocación es fundamental para realizar un tiro con éxito.

Posibles dificultades

Independientemente del estilo y la experiencia de cada uno, existen ciertos atributos que solemos perder con mayor facilidad:

  • Reflejos: no te preocupes si, cuando vuelves a una pista de tenis, sientes que la pelota te viene demasiado rápida y golpeas tarde por falta de preparación. Tu tiempo de reacción empeora si pasas un largo tiempo sin tocar bola. No obstante, con práctica puedes recuperarlo.
  • Sincronización: en cada golpe de tenis, entran en juego un montón de músculos y han de coordinarse muchísimas partes de nuestro cuerpo. Cuando jugamos con frecuencia, logramos adquirir un golpe con el que nos sentimos cómodos, sabiendo en todo momento cómo tenemos que colocarnos y cómo tenemos que entrarle a la pelota. Si dejamos de jugar durante mucho tiempo, perderemos el timing y notaremos una descoordinación que, si bien es algo completamente normal, no deja de ser una sensación desagradable. Trata de no frustrarte y de aceptar esto como algo pasajero que se solucionará jugando.
  • Toque: la falta de tacto con la raqueta es otro de los problemas que produce el hecho de dejar el tenis. Cuando vuelves a la pista, sientes que la pelota no va hacia donde tú quieres y que la sensación de golpeo no es tan suave ni tan precisa.

Tu contrincante

Lo recomendable sería quedar al principio con gente de confianza, que tenga un buen nivel y a la que no le importe pelotear solamente; no tiene sentido jugar un partido cuando todavía no tienes sensaciones en la pista.

Si, aun así, tienes un indómito espíritu competitivo y te aburre pelotear durante una o dos horas, búscate a alguien que sea de tu nivel o incluso un poco peor, porque si pierdes por un marcador bastante abultado, eso te puede generar una falta de confianza que podría demorar la recuperación de tu máximo nivel.

Ampollas

Cuando juegas a menudo, la mano se te llena de durezas en las zonas de mayor fricción con el grip de la raqueta. Cuando dejas de jugar, la mano se reblandece y es más fácil que aparezcan ampollas. Por eso, es importante que no trates de reventar la pelota en cada golpe, porque el riesgo de tocarla mal aumentará exponencialmente y, con ello, que aparezcan ampollas con prontitud.

Paciencia

Zamora no se ganó en una hora. No pretendas llegar y tener excelentes sensaciones el mismo día que retomas la actividad. Si el tenis es un deporte de continuos errores, en estas circunstancias lo es mucho más. Relájate; si solías jugar bien, tus golpes terminarán llegando. Es sólo cuestión de tiempo.