Europa pierde uno de sus estadios míticos con la despedida del Calderón

Manolete
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No podré evitar llorar cuando acabe el partido contra el Madrid. En las citas continentales he vivido varios de los mejores momento de mi vida. La vuelta contra el Celtic, con banderas del Madrid apoyando a los vecinos, es algo grabado en mi corazón. Sigo creyendo en la remontada. Hasta el padre de Simeone viene a apoyar la machada y la plantilla sabe que el corazón y la afición tienen que ser sus mejores bazas: Sigo pensando que es posible la remontada, pero mañana será un partido muy especial. La despedida del Vicente Calderón de Europa. La que ha sido la mejor Universidad que he tenido en el apartado personal y profesional está a punto de cerrar sus puertas. No podré evitar las lágrimas. Incluso las cenizas de mi padre están esparcidas en su césped, justo en la zona donde se coloca el ramo de flores recordando a Pantic. Han sido 50 años de recuerdos imborrables. El que me sigue viniendo a la cabeza es la famosa remontada contra el Celtic. Un partido en el que pude disfrutar de banderas madridistas apoyando a los rojiblancos. Se consideraba que habían sufrido un atropello y demostraron las dos aficiones que son únicas a la hora de disfrutar del fútbol. En el apartado negativo está el futbolista de la Vojvodina, Takac, que nos envió a la calle en un partido que partido que parecía que el Atlético lo tenía bien amarrado. Tampoco me olvidó de los tres golazos de Luis al Cagliari o el triunfo de la Intercontinental ante el Independiente. Son muchas vivencias que me entusiasmaron y que me animaron a lanzarme al mundo del periodismo con los ojos cerrados. Por lo tanto el corazón me va a superar a cualquier otro sentimiento. Será unos momentos importante de mi vida y lo que tengo muy claro es que Europa va a perder a uno de sus grandes estadio míticos. De los que siempre tendremos en la memoria y de los libros de historia a la hora de hablar del fútbol. Lo que espero es que la UEFA y otro organismos tengan un poco de conciencia que les martirice por no haber dado al feudo rojiblanco alguna final europea en todos estos años.

En cuanto a la cita contra el Madrid ya nadie duda que todos los atléticos creen en la remontada. Sabemos que es una empresa casi imposible, pero nuestra historia está llena de estas actuaciones deslumbrantes. Hasta el padre de Simeone ha llegado a Madrid para convertirse en uno de los hinchas que llenarán en el Calderón con la confianza a tope. El secreto es claro. La plantilla sabe que el corazón y la fe ciega tienen que ser sus principales argumentos y dejarse en el vestuario todos los miedos que puedan causar el rival y desde luego el calor de las gradas, el apoyo, el que conviertan el estadio en un auténtico fortín debe ser un condicionante vital para influir en los blancos. Luego se habrá estudiado el componente táctico en el campo, que una de las premisas fundamentales es ser inteligentes y no perder la cabeza que puede posibilitar a los rivales meter un gol. La intención es conseguir llegar al descanso con una ventaja que pueda provocar dudas en la gente de Zidane y que el segundo tiempo sea un calvario. También se ha ensayado el lanzamiento de los penaltis que es una alternativa que tampoco se deja aparcada. Se tiene el conjunto preparado a tope y también se conoce que si mueren en el intento habrán cumplido con creces y que nadie va a renegar de sus colores. Igualmente cada día hay más optimismo de que al final el TAS permita a los colchoneros poder fichar ya que se están moviendo los hilos con mucha habilidad.