La velocidad de Griezmann, Gameiro y Carrasco, armas ante el Bayern
Simeone siempre ha goleado a Ancelotti, salvo la final de Lisboa. El Calderón volverá a ser el jugadores número doce de las grandes ocasiones. Los grandes llegan al estadio atlético con mucho miedo y respeto. El golazo de Saúl todavía no se olvida para los que nos gusta el fútbol de altura. El centro del campo teutón intentará parar el espíritu rojiblanco y una cena más que positiva para la conjura de la Champions y la Peineta. La semana de los cincuenta años y la recuperación de Augusto: Primer gran acto de la semana de los cincuenta años. Mañana cita de Champions contra uno de los grandes. Llega el Bayern de Ancelotti que ya sabe cómo se las gasta el Cholismo. El año pasado les dejamos en la cuneta para la final de Milán y en especial hay un factor que debe ser decisivo para este encuentro. La velocidad que se utilice sobre el campo, ya sea en la circulación de la pelota o en la de los delanteros. Los rivales con el italiano en el banquillo huyen del partido de ida y vuelta y en todo momento procuran desactivar a los adversarios que intentar imponer su fortalezas física. Griezmann de manera especial y sin olvidar a Gameiro, si es la apuesta, y Carrasco tienen que explotar más que nunca las salidas explosivas a la contra. Robar cerca de Neuer y nunca dejar que los teutones puedan recomponer su defensa. Sería una ventaja adicional y en eso se ha insistido de manera hasta obsesiva por parte del cuerpo técnico. Tampoco es una cita a vida o muerte. Se va a jugar el primer puesto y ahora los rojiblancos llevan la importante ventaja de que ganaron al PSV en Holanda. Los que no van a fallar son los aficionados. Se van a agotar todas las localidades y seguir aumentado la leyenda de un estadio que se ha vuelto casi imposible para cualquiera. Salvando el accidente del año pasado contra el Benfica siempre se ha ganado a los campeones que los ha visitado. De 23 encuentros que ha disputado el cholismo contra campeones de Champions solamente ha perdido en cinco ocasiones. Algo que parecía imposible hace unos años.
La cena que hicieron la pasada semanas ha sido decisiva. Todos los estamentos del club se han conjurado este año por poder llegar a lo más alto en Europa y de esta manera conseguir que la llegada a la Peineta sea de la mejor manera posible. También esta semana tiene un sabor especial. Es la del cincuenta cumpleaños del Vicente Calderón y en la que va a ser su última campaña todos quieren tener un recuerdo especial. Los primeros los jugadores. También hoy ha sido operado Augusto y no tengo duda de que como es un luchador su recuperación va a ser más que buena. Todo un detallazo el apoyo que ha recibido de sus compañeros antes de pasar por el quirófano. Una prueba evidente de que la entidad sigue siendo una gran familia y al final esa unión se palpa también sobre el campo. Tampoco me quiero olvidar –debido al Bayern- el golazo de Saúl el año pasado al Bayern. Sin duda alguna el mejor de la competición y no descarto la opción de que al final puede ser el ganador del mejor premio de la UEFA. Sería romper con el ninguneo habitual que mantiene este organismo con el Atlético a lo largo de su historial. El cantero lo bordó y ante los de Ancelotti va a ser los encargados de dar la cara ante Xabi Alonso y Thiago que también son rivales de altísimo nivel, pero ya han demostrado esta campaña que pueden codearse con cualquiera y lo más importante es que su gente se fía de ellos y los busca como los grandes líderes.
