Dopaje: el atletismo es líder en España
Ángel Mullera (en la imagen en Londres 2012, en fotografía hecha por mi compañero Pepe Andrés) es nuestro último sancionado por dopaje y contribuye a reforzar al atletismo como líder en la lista de dopados españoles. Triste liderazgo, por cierto. Volveré inmediatamente sobre ello. El escándalo de Mullera venía de lejos, por cierto. Vamos con él. Ha sido sancionado durante dos años por eludir un control antidopaje, presumiblemente escapando por el jardín, de una forma, imagino, muy poco señorial. Mullera, que estaba bajo permanente sospecha desde 2012, es el último de una lista demasiado larga entre atletas que han conseguido medallas en la alta competición (Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales y Europeos) y que podéis leer en este reportaje publicado en as.com http://masdeporte.as.com/masdeporte/2016/03/26/atletismo/1459007586_597103.html

Aclaro desde el principio que la mayoría de estas medallas las consiguieron antes de ser sancionados, por lo que no hay nada que oponer legalmente a su validez. Y aclaro que de la lista excluyo a aquellos que consiguieron que fueran legalmente revocados los castigos.
Una lista que comenzó con Julio Rey y que continuó con Alberto García, Raúl Fernández, Paquillo Fernández, José Luis Blanco, Antonio Jiménez Pentinel, Alemayehu Bezabeh, Sergio Sánchez, Marta Domínguez y que culmina ahora con Ángel Mullera.
Y vamos en este punto a los datos de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD): a día de hoy la modalidad que tiene más sancionados en firme es… el atletismo, sí. Siete casos, por cinco del ciclismo y dos de automovilismo, motonáutica y rugby. Otros ocho deportes tienen un caso cada uno. En total, 26 casos, de los que siete, repito, son atletas.: casi el 27%. Por cierto, entre los deportistas condenados por dopaje hay hasta uno de Deportes para Ciegos. Increíble, pero cierto.
En total el atletismo suma quince años de suspensión, más la perpetua a Josephine Onyia, la reina de la reincidencia. Y en total, también, 16.500 euros de multas impuestas a cuatro de esos siete atletas.
Volvemos a la lista de dopados que consiguieron antes o después de su sanción medallas en la élite. Mucha gente de alta calidad. Y eso que me parece ya demasiado un solo atleta dopado. Ya sé que hay países que están en peor condición que nosotros en este aspecto (Rusia, excluída internacionalmente; Kenia, bajo estrecha vigilancia, Etiopía en los aledaños de la tempestad, Estados Unidos con algunos casos muy señalados…) pero el hecho de que el dopaje campe por sus respetos en otros lados no me llena de consuelo sobre el nuestro, como es obvio.
En esa lista de diez atletas de gran éxito que a lo largo de sus carreras deportivas han sido señalados por el dedo del dopaje, hay cuatro obstaculistas, casi la mitad, lo que no deja de ser llamativo: Marta Domínguez, José Luis Blanco, Antonio Jiménez Pentinel y Ángel Mullera. Hay otros mediofondistas y fondistas, como Julio Rey, Alberto García, Alemayehu Bezabeh y Sergio Sánchez; un marchador (Paquillo Fernández) y un solo representante de concursos, el saltador de longitud Raúl Fernández.
Todos, evidentemente, rechazaron su culpabilidad. Algunos amenazaron con poner o estudiar acciones legales en contra de la prensa que destapó o reveló las irregularidades (José Luis Blanco y Marta) y que nunca llegaron a ponerse, que yo sepa. Otros negaron lo innegable (Paquillo, cuando la Guardia Civil ya había confiscado en su casa de Guadix material dopante más que comprometedor). Marta Domínguez y Alberto García hablaban presuntamente en clave y compartían una botella de ron, algo muy difícil de entender cuando el uno vivía en Madrid y la otra en Palencia, a 240 km de distancia…
Hay operaciones de las Fuerzas de Seguridad bautizadas de todo tipo de maneras: Galgo, Puerto, Jimbo, Grial… Y existe un auto (Galgo) de la titular del Juzgado de Instrucción número 24 de la Plaza de Castilla de Madrid, que conservo, cuya lectura es estremecedora.
Por cierto, que cuando llamé por teléfono a un altísimo cargo de la RFEA para que me comentase ese auto me contestó que no lo tenía porque el caso estaba bajo secreto de sumario. Me quedé estupefacto, porque yo lo tenía encima de la mesa, enviado a mi domicilio por correo electrónico por los servicios de prensa de la Plaza de Castilla, simplemente con pedirlo. Curioso, ¿verdad?
Y es que hay que insistir en que la RFEA sólo ha aceptado la sanción a Marta cuando ha sido inevitable, que exculpó a Bezabeh, a quien sancionaron otras instancias… En fin. A propósito de Bezabeh, otro cargo de la RFEA le calificó en televisión de “atleta ejemplar”, cuando el fondista de Addis Abeba estaba compitiendo de nuevo, tras cumplir su sanción. ¡Hombre, ejemplar…!
Y permitidme que me extienda un poco en el caso de Ángel Mullera. Mi compañero en AS Jesús Mínguez desveló en 2012, antes de los Juegos, que el obstaculista se interesaba a través de correos electrónicos por cómo conseguir EPO y cómo enmascararla, lo que ya de por sí es motivo de descalificación. Pero no lo fue. Las presiones del Consejo Superior de Deportes y del Comité Olímpico Español propiciaron que la RFEA le quitase del equipo. Hubo una apelación al TAS, la Federación esgrimió motivos técnicos y el máximo organismo jurídico mundial en el deporte falló a favor del atleta, que compitió en Londres con más pena que gloria.
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Además, Mullera dio positivo con cortisona al año siguiente, aunque no fue sancionado porque aseguró que tenía asma crónica y presentó un certificado médico. Y ahora huye de un control antidopaje. Esta vez ya ha sido demasiado. Hombre, cuando uno está en todos los fregados, algo hay. Es como Marta: presuntamente en la Operación Puerto, presuntamente en la Operación Galgo y finalmente sancionada por el pasaporte sanguíneo, con la oposición de la Española, que sigue pensando que es inocente. Es un acto de fe, desde luego.
Aclaro que: no todos los miembros de la RFEA exculpan o dudan de la culpabilidad de Marta… ni mucho menos. Y no todos están de acuerdo con la política federativa en los aspectos de dopaje. Pero esa es otra historia.
