Dos carreras distintas y emocionantes

Ángel Cruz
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¡Qué carreras más distintas, más emocionantes y más inmensas hemos visto en el Campeonato de España de cross, que se ha celebrado en las inmediaciones del circo romano de Mérida! La belleza tiene mil caras, desde luego, porque no hubo ninguna semejanza entre la femenina y la masculina y ambos resultaron apasionantes y bellísimas.

Un inciso y una opinión estrictamente personal: prefiero Campeonatos de España así que otras carreras de cross, seguramente con atletas de mucha más calidad, pero en las que al final la prueba se decide entre un grupo de africanos a los que los aficionados ni siquiera conocen por sus nombres. 

Y vamos al Nacional. La prueba femenina fue espectacular. Al principio todas muy agrupadas, hasta que la etíope Thias Gebre rompió las hostilidades. Gema Barrachina, que, lógicamente, aspiraba a revalidar el título se fue tras ella y tras la marroquí Saida El Mehdi. Quizá equivocó su táctica.

Nuria se quedó atrás, pero controlando, hasta que al final dio el golpe de mano. Nuria siempre ha sido una atleta muy inteligente a la hora de competir y ayer volvió a demostrarlo en los Nacionales de Cross. Buen retorno tras una temporada anterior cortada de cuajo por las lesiones.

Y en cuanto a la carrera masculina, ¿qué decir de Iván Fernández? En terminologia ciclista se podría decir que protagonizó la escapada del día. Hasta medio minuto de ventaja llegó a tener y su esfuerzo duró unos diez kilómetros. El discípulo de Martín Fiz se la jugó y le salió bien, porque tuvo como recompensa la medalla de bronce.

Un valiente al que Ayad Lamdassem, ya campeón, esperó en la línea de meta para felicitarle. No era para menos.

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Dos carreras preciosas, ciertamente, y una gran fiesta del cross, en su conjunto. El cross es siempre bello, incluso en un terreno duro como el de Mérida, que convertía aquello si no en una pista de atletismo, casi.

Una pena que la temporada de campo a través se acabe, porque esta vez no hay Mundiales.