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Mandela, Derartu Tulu, Elana Mayer y el fin del apartheid en Barcelona

Carros de fuego

Un blog sobre atletismo y todo lo que lo rodea: historia, competición, actualidad, debate... Todo lo que te interesa del atletismo y que no podrás encontrar en ningún otro sitio.

Autor: Ángel Cruz

Mandela, Derartu Tulu, Elana Mayer y el fin del apartheid en Barcelona

A propósito de la muerte de mi admirado Nelson Mandela me vienen a la memoria los Juegos de Barcelona 1992. ¿Por qué? Porque Madiba estaba allí, en la inauguración olímpica, en el Estadio de Montjuïc. Tenía un valor simbólico excepcional, porque Sudáfrica regresaba al movimiento olímpico, una vez alejada del apartheid que la condenó al ostracismo internacional.

Sabéis que una minoría blanca y racista se imponía sobre una mayoría de raza negra, lo que finalmente condenó al régimen de Pretoria a la exclusión internacional en casi todos los aspectos.

Pues bien, allí, en Montjuïc, estaba Mandela, en una de las mejores ceremonias inaugurales de la historia. Presidía una delegación multirracial que volvía a las pistas.

Y me acuerdo especialmente de la carrera femenina de los 10.000 metros. Otro símbolo de la nueva África que resurgía. En la carrera venció la etíope Derartu Tulu (negra) y fue segunda la sudafricana (blanca) Elana Mayer. Terminó la carrera, espléndida, y ambas se abrazaron en el estadio, en un momento mágico y emocionante. Tengo ante mí en estos momentos la foto, maravillosa, en un libro también maravilloso llamado The Complet Book of de Summers Games, que compré en Estados Unidos y que firma un sabio de estas cosas como es David Wallechinsky.

Volviendo al aparheid de Sudáfrica: fue la fuente del primer gran boicot a los Juegos Olímpicos. Sucedió en Montreal 1976. Un equipo de rugby de Nueva Zelanda había hecho una gira deportiva por Sudáfrica, ya excluida de cualquier contacto deportivo a nivel mundial. Los países del África negra, encabezados por Tanzania, pidieron que se expulsase de los Juegos al país oceánico, a lo que se negó el COI, porque el rugby no era un deporte olímpico. Los africanos se retiraron de los Juegos, aunque la mayoría de ellos ya estaban en la ciudad canadiense.

Afortunadamente los tiempos han cambiado y el aparheid ha desaparecido. Gracias a Nelson Mandela.

A propósito: os recomiendo el libro de John Carlin, El Factor Humano, sobre Mandela, sobre rugby, sobre la vida… una maravilla.