El dopaje ha pasado factura a Madrid 2020

Ángel Cruz
Actualizado a

Madrid 2020 ya no será Madrid 2020, sino Madrid 2024, en el mejor de los casos. Y no está claro que optemos de nuevo a unos Juegos que se nos resisten como sólo se le resistieron en tiempos a Detroit, pertinaz en el empeño en incapaz de alcanzar su objetivo. Casi como nosotros. Tres derrotas consecutivas escuecen demasiado.

En un análisis apresurado saco dos conclusiones: que el informe de la Comisión de Evaluación, eminentemente técnico, no vale para nada, por lo cual habría que ahorrarse los gastos de desplazamiento y de manutención de los miembros del Comité Olímpico Internacional (que no son baratos), y que Madrid ha pagado la presunta permisividad de España con el dopaje.

En el caso de la Comisión de Evaluación: Madrid obtuvo la mejor puntuación, pero ha sido eliminada a la primera. Río de Janeiro, hace cuatro años, fue la peor calificada, y venció. Insisto: ¿Para qué sirve esa Comisión, si luego nadie le hace el mínimo caso? Habría que acabar con ella.

Y, ahora, el dopaje. España, por mucho que hablemos de tolerancia cero, tiene una imagen internacional de permisividad. El desenlace de la Operación Puerto no ha ayudado, sino todo lo contrario, creo. El desenlace de la Operación Galgo, más de lo mismo. La Federación Española tiene sobre la mesa datos muy comprometedores sobre Marta Domínguez. Ahí están. Hay un problema, sí, como en otros países, pero aquí no ponemos tanto empeño en erradicarlo. Directivos que otros tiempos eran cruzados antidopaje han dejado de serlo. O a parecer que han dejado de serlo.

Noticias relacionadas

Yo creo que el problema de dopaje que hay en España y que es necesario erradicar ha obrado mucho en contra de la candidatura de Madrid.

Y eso al margen de que los designios del COI son impredecibles. De que de sus votaciones puede salir cualquier cosa. De que puede ganar un país con problemas radioactivos… Así ha sucedido. Esta vez las apuestas por internet tenían razón.