El atletismo español sigue bajo sospecha

Ángel Cruz
Actualizado a

Alberto García, Josephine Onyia, Alemayehu Bezabeh, Paquillo Fernández, Julio Rey, Estela García, Ángel Mullera, Alessandra Aguilar, José Luis Blanco, Raúl Fernández, Dani Plaza, Yesenia Centeno... son atletas involucrados en casos de dopaje, de una manera o de otra.

Y personas que pasaron por los juzgados de la Plaza de Castilla (o por el calabozo) para declarar en la Operación Galgo: Marta Domínguez, César Pérez, Digna Luz Murillo, Nuria Fernández, Reyes Estévez, Manuel Pascua Piqueras, Pepillo Alonso Valero, María José Martínez Guerrero...

La última noticia de esta especie de crónica negra atañe ahora a otro atleta internacional: Ricardo Serrano. Es una especie de terrible historia interminable.

¿Tiene España un problema de dopaje? Sí, tiene un problema de dopaje muy grave. Y me estoy refiriendo exclusivamente al atletismo, en este caso, porque este es un blog de atletismo.

¿Hace la Federación Española todo lo que podría hacerse para paliar ese problema? Yo creo, sinceramente, que no. Niego que la Española proteja el dopaje, pero sí digo que a veces da la impresión de que mira para otro lado y de que intenta disculpar ciertas actitudes. No me siento muy orgulloso. Y digo que da la impresión, no que lo haga.

Su comportamiento con motivo de la Operación Galgo fue francamente decepcionante. Y en la Operación Grial llegó a seleccionar a Paquillo Fernández cuando ya estaba claro que había tenido productos dopantes en su casa. Esa selección anómala la destapó AS y tuvo que intervenir el Consejo Superior de Deportes, dirigido entonces por Jaime Lissavetzky, para impedirla. 

A Bezabeh le exculpó el Comité de Competición de la RFEA, y de nuevo tuvo que intervenir el Consejo para castigarle. Con Marta Domínguez (nunca ha dado positivo, que conste, pero aparece en todas las ensaladas) siempre se han mostrado magnánimos en los despachos federativos, en los que, a llamadas de este periodista, se apelaba más de lo pertinente a la protección de datos (ley mal interpretada) o un posible secreto de sumario (Operación Galgo) para no hablar de los comprometedores autos de la juez. Secreto de sumario que en algunos casos era inexistente, porque yo tenía esos autos encima de la mesa, enviados, en algún caso, por el propio juzgado.

La Federación ha empleado también la mentira: dijo que Josephine Onyia estaba enferma para retirarla de un campeonato, cuando sabía perfectamente que no podía competir por dopaje.

La posible noticia de que Ricardo Serrano podía estar involucrado en un feo asunto de este tipo me llegó a la redacción de AS a última hora de la noche, a través de un correo electrónico de alguien cuyo nombre no voy a revelar, evidentemente. Después mi compañero Jesús Mínguez amplió y comprobó la verosimilitud de la noticia, que podéis leer en as.com.

Noticias relacionadas

Otro más en una lista ominosa, que comienzo citando al principio y que no es exhaustiva. También ha habido algún entrenador por medio, contratado por la Española, algún médico... En fin.

Sí, tenemos un problema de dopaje, que nos ensucia constantemente y que hay que atajar con todos los medios disponibles. ¿Lo hace la Federación Española, con José María Odriozola al mando y con José Luis de Carlos como director general?