Un técnico interino, 8 despidos, 11 valientes y 9 exiliados
En casa es una costumbre ya anticuada y en el trabajo parece imposible; así que para un rincón (éste) en el que de verdad mando, me animo a hacerles una proposición decente. 25 capítulos después de estrenar Mr. Pentland, sería conveniente dedicar esta semana el espacio al desenlace de la Liga en Primera desde el prisma del entrenador. Para poner la guinda a este trepidante curso en el que seguirán donde están 11 de los 20 técnicos que acabaron la campaña, en el que otros dos cambiarán de equipo y en el que siete más se buscarán la vida. Aquí, en el extranjero o, mucho peor, en el paro.
Elijo nuestra Liga porque es en la que estoy verdaderamente especializado. Hacerlo sobre toda Europa o a nivel mundial sería atrevido por mi parte. Y mi objetivo no es engañarles, sino fidelizar. ‘Maldinis’ hay muy pocos. Busco el ‘feedback’, así que iniciaré el juego con un breve resumen de la temporada de cada entrenador de la forma más breve, relevante y deportiva posible tras ver, analizar, preguntar y cotejar. Pero lo interesante es que ustedes pueden (y deben) dar su impresión, ampliar o matizar en el apartado de comentarios mis impresiones (por tanto subjetivas) sobre este gremio.

1º Tito: Es su Liga. Por su coraje. Cogió un trasatlántico y no se encogió. Aportó más verticalidad. Su marcha le hizo perder el mando. Mal en las eliminatorias. Descubrió al Adriano central. No creyó en Song ni en Tello. Con Bartra lo hizo obligado. Mala gestión Alexis-Villa. Acertó con el ‘9’ para desatascar. Mou le superó. Jupp le revolcó.
2º Roura: Atrevido y afortunado. La autogestión le dejó en un segundo plano. Era un marrón del que salió airoso. Sin autonomía, Tito decidía por teléfono. Eso le restó poder y autoridad. En el Bernabéu, el Barça fue el de otra época: un equipo acomplejado. En Milán no supo reaccionar y se le vino el mundo encima. En la sala de prensa sufrió y mostró su inexperiencia.
3º Mourinho: Quemado en mil batallas. No quiso empezar tan fuerte para no acabar fundidos y se dejó la Liga al inicio. Acertó con Varane. Mejoró a Khedira y Özil. Intentó crear competencia arriba y desmotivó a Benzema e Higuaín. Debió dar más oxígeno a Xabi y Cristiano. En Dortmund falló más el equipo que él. Un gran técnico con mala actitud.
4º Simeone: El mejor ejemplo de cómo rentabilizar una plantilla. Buena gestión, contagió su fe. Sólo chirrió en Europa. Construyó un equipo regular y fiable. Atrevido y cauteloso con la cantera. Metió más arte que músculo en el centro. No supo despertar a Adrián. Koke es su gran legado. Hizo mejor a Filipe y logró hacer de Costa un pilar.
5º Montanier: Hacer más con la Real es imposible. Dio con la tecla. Cambió el 4-3-3 por el 4-2-3-1 y mejoró individualmente a todos. Gustó por el toque, la velocidad y el atrevimiento: la Real es el equipo más joven y con más canteranos. Le cuesta leer los partidos y hace cambios muy raros y tardíos. Se va. Mantener el nivel es casi imposible.
6º Pellegrino: El Valencia tocó fondo con él ante el Málaga y la Real Sociedad. Seis derrotas en 14 partidos de Liga. Dejó al equipo 12º (23 goles en contra) y vio varias pañoladas en su contra. El vestuario se le fue de las manos. Estaba descompuesto y enfrentado. Fue la gran apuesta del presidente Manuel Llorente pero demostró mucha inexperiencia.
7º Valverde: Se marcha habiendo resucitado al equipo pero sin lograr el objetivo soñado. Falló en las eliminatorias. Gustó su apuesta por el ataque, los capitanes pidieron su renovación y Mestalla le coreó para que siguiera. No supo justificar su salida. Puso a Albelda en lugar de Gago. Dio paso a Parejo y a Banega. Aciertos: Mathieu de central; Guardado de lateral.
8º Pellegrini: Le dijeron que se buscase equipo al inicio por lo que cobraba. Tragó saliva, dio calma y fue el sostén de todo el Málaga. Clave para evitar la desbandada. Apostó por el fútbol atractivo al estilo Villarreal, llegó a cuartos de Champions sin desinflarse en Liga pese a jugar 56 partidos. Hizo de Caballero un genio. Su punto negro: la cantera. Se va al City.
9º Mel: Dijo que quería al Betis en Europa, se rieron y lo cumplió. Prometió una idea atractiva de juego. Acertó con Rubén Castro, explotó a Jorge Molina y conectó con la grada. Chasco en el derbi y cabezonería con Pabón en banda. Hizo debutar a 15 canteranos. Ha renovado. Ahora quiere ir a la Champions. Ya nadie se ríe.
10º Jémez: Sobresaliente. Para la Matrícula le falló que fracasó su plan inicial de la defensa de tres. Supo reciclarse y se atrevió con una gran apuesta por el toque. A veces le sobró al Rayo riesgo para sacar el balón desde atrás. Gran gestión del grupo. Hizo de Leo un crack en potencia y de Piti todo un líder. No sacó lo mejor de Lass. Sigue.
11º Míchel: Dejó al Sevilla 12º, con sólo seis victorias y 9 derrotas. Ganó al Madrid en casa y estuvo cerca de tumbar también al Barça. El 5-1 al Betis fue su gran noche. Sentó a Diego López en la tercera jornada por Palop y luego volvió a echar mano de él. Fue despedido con un equipo sin estilo y se fue al Olympiacos, donde ganó Liga y Copa.
12º Emery: Aportó lo que se le pedía: dar intensidad a un Sevilla algo invertebrado. Aseguró una plaza que puede llevar a Europa. Sacó lo mejor de Rakitic, exprimió a Negredo y dotó al equipo de un ritmo olvidado. Su punto negro, fuera de casa. Asentó a Alberto (ya reubicó ahí a Alba). Debe reconstruir el Sevilla sin Palop, Navas y Negredo.
13º Luis García: Cumple con el objetivo del Getafe pero su estilo no engancha. El equipo, otra vez, se cayó en el último cuarto de temporada. Buenos planteamientos ante los grandes, a los que siempre da un susto. Ganó al Madrid. Lo mejor es que dio confianza a Barrada. El club sacará dinero por él. Todo apunta a que se irá.
14º Juan Ignacio Martínez: Empezó de lujo. Primera vuelta de 30 puntos. A partir de marzo reinó el desgobierno. Se fue Martins antes de jugar contra el Rubin. El Levante pagó el cansancio y firmó su peor segunda vuelta (tres victorias). Lo mejor: cumplió los objetivos. Lo peor: varias rencillas por las que no renovará. Descubrió a Rubén García.
15º Bielsa: Tras su anterior etapa gloriosa, esta campaña ha sido decepcionante. Cayó con el Éibar en Copa y en la Europa League no pasó de la fase de grupos. El buen juego sólo se ha visto puntualmente. Siempre rodeado de polémica: jefe de obras de Lezama, Llorente y 'desaparición' de Amorebieta por no renovar... Acertó con Laporte. Se va.
16º Pochettino: Tras cuatro años brillantes en el Espanyol, fue despedido en la 13ª jornada siendo el farolillo rojo. El equipo llevaba 8 derrotas y sólo 13 goles a favor. La solidez defensiva desapareció por completo. Tocó fondo con el 0-3 ante Osasuna. No contó con Simao ni Stuani, claves luego en la reacción. Su actitud y compromiso, geniales hasta el final.
17º Aguirre: Rescató a un equipo hundido (último con 9 puntos) y le salvó con seis jornadas de antelación con un juego práctico y directo. Alcanzado el objetivo no supo mantener la tensión con Europa en el horizonte (1 punto de 18). Su gran hallazgo, poner a Sergio García de ‘9’ y a Stuani de extremo. Falló con su fichaje: Petrov. Renueva.
18º Djukic: Revelación. Con una plantilla justa no sufrió y, por momentos, gustó. Eso convenció a la directiva para fichar en el Valencia. Su mejor descubrimiento: Rukavina. Hizo madurar a Bueno y sacó lo mejor de Ebert. Con la portería fue terco. Quitó a Jaime por un fallo y dio el paso a un portero con cuatro partidos en Segunda. Gran futuro.
19º Anquela: Llegó con ganas tras brillar en el Alcorcón pero se estrelló. No supo manejar la situación. Desapareció el fortín que era Los Cármenes. Muchas derrotas en casa (sólo dos victorias). Equipo muy replegado y sin gol. Eso sí, sin pelotazos. Su mayor acierto: fichar a Toño. Muy honrado, le pudo la presión. Dejó al Granada fuera del descenso.
20º Alcaraz: Gran conocedor del club y de la ciudad, tuvo una llegada triunfal. Dos victorias, una al Madrid. Revitalizó a El Arabi, Brahimi, Mikel Rico y Siqueira. Hizo de Recio un jefe. Se limpió a Iriney y dotó al equipo de más consistencia. Estuvo 9 jornadas sin ganar pero Pina confió en él y acertó: ganó 14 de los 21 últimos puntos. Podría continuar.
21º Mendilibar: Pagó su permisividad para dejar que Osasuna se desprendiera de jugadores que el año pasado marcaron el 70% de los goles: Raúl García, Nekouman, Ibra, Lekic... Cambió mucho de once sin deber. Lo mejor, que sigue apostando por la cantera. Descubrió a su ficha más polivalente: Oier. Salvó al equipo y seguirá otro año.
22º Paco Herrera: Su estilo fue muy vistoso pero los resultados no le acompañaron. El ejemplo, en la Copa ante el Madrid. Su Celta era blando atrás y bajaba mucho fuera: una victoria. Destituido en la jornada 24ª, siendo penúltimo. Sacó lo mejor de Iago Aspas (8 de sus 12 goles, con él). No logró que Park fuera útil y acusó la lesión de Hugo Mallo.
23º Abel: Llegó con el equipo en caída libre y le aportó más consistencia aunque le restó brillantez. Irregular. La sanción de Iago Aspas dejó al equipo sin olfato y muy dependiente de Augusto y Krohn-Dehli. Su gran acierto: repescar a Nacho Insa, el héroe de la última jornada. Ganó poco (cinco partidos de 14) pero lo hizo en los días clave.
24º Caparrós: Tras dejar al Mallorca octavo un curso antes, fue despedido en la 22º jornada (penúltimo). Sólo cuatro triunfos y 13 derrotas con 42 goles en contra. Acusó mucho la baja de Giovani por diversas lesiones y fracasó con Fontàs. Hizo crecer a Pina. Lo peor, su balance fuera de casa (un triunfo) y no sacar partido a una buena delantera.
25ª Manzano: Fracaso. De 16 partidos sólo ganó cinco. Hizo que el equipo tuviera más alegría en ataque aferrado al mejor Giovani, e incluso creó una línea defensiva más consistente. Pero fue un desastre a domicilio: una victoria y un empate. A su equipo le faltó carácter. Rescató a Alfaro (5 goles). No sacó partido a Casadesús. Podría seguir.
26º Oltra: Fiel a su estilo ofensivo. Se amoldó a lo que tuvo y mantuvo el vestuario unido. No iba desencaminado. Vázquez utilizó el mismo once tipo con Sílvio por Evaldo. Nunca le echó la culpa al empedrado. No tuvo plan B. El Depor fue muy débil atrás y lo dejó como el más goleado cuando le echaron en la 17ª jornada. Era colista.
27º Paciencia: Supo leer a la perfección los problemas del equipo y buscó mayor equilibrio. Debutó con victoria. La reacción se diluyó como un azucarillo. Plagó en exceso el once de portugueses y eso acabó enfrentándolo a la grada. La bronca de Riazor ante el Granada (0-3) le superó, no supo aguantar la presión y se marchó aun teniendo la confianza de Lendoiro.
28º Vázquez: Logró que el Depor volviera a ser un equipo. Dotó a la zaga de cierta seriedad. Dio su sitio a Valerón. Su efervescencia contagió al equipo y enlazaba rachas buenas con otras malas. Convenció a Bruno Gama para quedarse y le sacó al equipo su poco talento ofensivo. Le faltó mano dura con Oliveira y eso le hizo perder credibilidad.
29º Jiménez: Lejos del nivel mostrado la pasada temporada. Tras una aceptable primera vuelta, fue incapaz de hacer reaccionar al equipo cuando se pasó 15 jornadas seguidas sin ganar. Planteamientos muy defensivos y desorden en los cambios. Justificó lo injustificable en sala de prensa. Lo mejor: su fe y constancia. Le despiden con contrato.
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Llegados al final, su turno. Como resumen y para no hablar de cada técnico, mójense con alguno. O incluso voten al mejor, a la revelación, al que tiene más futuro, al que peor lo hizo, etc. Igual, sumando opiniones, podemos crear virtualmente los ‘I Premios Mr. Pentland’. Sin alfombra roja ni photocall, pero con la ilusión y la libertad de hablar de lo que más nos gusta y aquí nos une: el fútbol visto desde el banquillo.
P.D. Gracias por la colaboración a varios de mis compañeros y amigos de esta profesión para completar este humilde análisis: Mikel Recalde, Conrado Valle, Carlos Cariño, Juan Jiménez, Pablo Bargueño, Carlos Forjanes, Abel Romera, Víctor López, José Antonio de la Rosa, Iván Molero, Ignacio Bailador, Rubén Cañizares, Uxue Martínez de Zúñiga, Luis de la Cruz, Fermín de la Calle, al gran Trueba y a Javier Marín.
