Estás leyendo

La prehistoria del Maratón de Madrid

Carros de fuego

Un blog sobre atletismo y todo lo que lo rodea: historia, competición, actualidad, debate... Todo lo que te interesa del atletismo y que no podrás encontrar en ningún otro sitio.

Autor: Ángel Cruz

La prehistoria del Maratón de Madrid

El 28 de diciembre de 1977 Francisco Perela, industrial jamonero, llamó por teléfono a Mauricio Blanco, trabajador en Iberia, y a otros locos del atletismo para proponerles la organización de una carrera de maratón… ¡por las calles de Madrid!

Los que recibieron la llamada eran unos locos del atletismo, ya ha quedado dicho, pero no estaban tan locos como para eso. Además, la fecha (28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, ya digo) les hizo soltar una carcajada. Se trataba de una broma, claro, pensaron. Paco Perela tuvo que insistir para que se tomasen las cosas en serio y se pusieran a trabajar.

Una noche de enero, en el Viejo Palacio de los Deportes, Paco y Mauricio se acercaron a mí (ya hacía compatible, entonces, el periodismo y la práctica activa del atletismo) mientras esperaba que alguien me diera los resultados de no sé qué competición en pista cubierta. Entonces nos los daban en ciclostil, un artilugio prehistórico. O de viva voz.

Pues bien, se acercaron y me hablaron de cerrar las calles de Madrid para celebrar un maratón. Pensé que estaban chalados. “Ya lo han hecho en Nueva York”, argumentaron. Me pedían ayuda para que AS divulgase la noticia, dentro de lo posible. A mis jefes la idea les llamó la atención.

Y comenzó a divulgarse la cosa, en AS y en otros periódicos, lógicamente. Paco y Mauricio convencieron al Ayuntamiento de Madrid de que cerrase las calles, que cediera policías municipales y unidades sanitarias. Aquello me parecía una cosa inaudita, la verdad.

Cuando publicamos que los inscritos llegaban a trescientos, nos pareció que la locura se había hecho pandemia. Llegó el día de la carrera, una mañana desapacible del 21 de mayo de 1978… y en el Paseo de Coches de El Retiro apareció una marabunta humana, por las inscripciones se habían disparado. Unos llevaban dorsal, otros lo reclamaban ansiosamente.

Mauricio Blanco los lanzó al aire, entre lágrimas, y la gente se los puso en el pecho y con ellos echó a correr. Se calcula que salieron más de siete mil personas, pero la verdad es que no se sabe cuántas lo hicieron. Y llegaron más de tres mil. Una proeza.

Hubo niños de siete años, señoras que, con zapatos de tacón, hacían como que corrían, señores en pantalón largo, periodistas de AS que no consiguieron salir de El Retiro, otro compañero que tuvo que ser rescatado por las calles por el coche de una emisora de radio…

Y una cobertura informativa asombrosa y magnífica. Se inició un nuevo mundo en el deporte español. Ya no se insultaba a los que corrían en pantalón corto por las calles. Los que antes lo hacían desde los coches fueron en los días siguientes a equiparse de camiseta, pantalón corto y chándal. Fue un día mágico que disfruté enormemente, aunque mis pequeñas cualidades como atleta estaban en las antípodas del maratón.

Por cierto, venció Juan Manuel Sánchez Pérez, con un tiempo de 2h 24:49, y la primera mujer fue Matilde Gómez, con 3h 35:47.

Era la prehistoria, pero qué bonita prehistoria. 


2 Comentarios

Mostrar
avatar

Ricardo Soto

Que bonita historia Ángel. Y enhorabuena por formar parte de ello :-)

04/29/2013 10:06:12 AM

avatar

Ángel Cruz

Para Ricardo Soto. Gracias a ti. Sí, es bonita. Te puedo asegurar que en el caso de Madrid las cosas se hacían entonces con más cariño que ahora.

Saludos y gracias de nuevo

Ángel

05/01/2013 07:28:30 PM