El fútbol puede ayudar
No se me ocurre mejor cicerone para enseñar el estadio Santiago Bernabéu a los miembros de la Comisión de Evaluación del Comité Olímpico Internacional que Iker Casillas, el mejor portero del mundo. Madrid es candidata a los Juegos de 2020 y tiene como rivales a Estambul y Tokio. El fútbol mueve montañas y aquí sí que Madrid (y España en general, faltaría más) gana por goleada a la ciudad turca y a la capital japonesa. En el coliseo madridista se celebraría la final olímpica. Tampoco se me ocurre mejor escenario.
Hace cuatro años ninguno de los cuatro capitanes del Real Madrid de entonces (Raúl, Guti, Míchel Salgado y el mismo Casillas) se presentó en el estadio, aunque fueron anunciados por la candidatura para los Juegos de 2016. Una mala imagen ante la Comisión de Evaluación de entonces.
Los miembros de Madrid 2020 quieren organizar también una visita a Las Rozas para que los comisionados puedan departir con los miembros de la Selección española, La Roja, uno de los equipos más admirados del mundo, si no el que más. Es una buena idea. Los chicos de Vicente del Bosque (otro hombre admirado en todo el mundo, por su cualificación personal y su talante personal) estarán concentrados allí.
Repito: el fútbol puede y debe ayudar a la candidatura madrileña. No hay otro deporte más extendido, con más aficionados en todos los rincones del mundo. Ninguna otra especialidad deportiva desata tantas pasiones, paraliza países enteros, desborda emociones, congrega multitudes…
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Gracias al fútbol hay periódicos deportivos y gracias al fútbol el resto de los deportes tienen su espacio en la prensa especializada. Sin el fútbol, las cosas serían peores para todos. Ya sé que algunos de vosotros no estaréis de acuerdo (Carros de Fuego es eminentemente u blog de atletismo y Olimpismo), pero me mantengo en lo que escribo. El fútbol no es un enemigo de los demás deportes. Es un aliado imprescindible. Si al fútbol le va bien (y la va bien, ya lo creo) a todos nos irá mucho mejor.
Y por eso debe ayudar a que Madrid sea ciudad olímpica en 2020, en que a la tercera vaya la vencida, a que supere a Estambul y Tokio. Iker ya se ha puesto a la tarea. Y La Roja espera.
