Una generación de oro

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Los Mundiales júniors de Barcelona, que ayer terminaron en Montjuïc, han sido probablemente los mejores de todos los tiempos, con marcas portentosas para atletas de menos de veinte años. Hay una generación impresionante, que en unas pocas temporadas enriquecerá aún más el atletismo. Algunos están ya a nivel de las marcas séniors. No olvidemos que aquí estaban los chicos y chicas que brillarán ya en los Juegos de 2020, y muchos antes de esa fecha, según las especialidades. Por ejemplo, Usain Bolt fue campeón mundial júnior en Kingston 2002 y ya fue plata en 200 metros en los Mundiales absolutos de Osaka 2007.

Si las cuentas no me han salido mal se han conseguido marcas líderes de la temporada en veintidós especialidades: doce en hombres y diez en mujeres. Una barbaridad. Entre ellas la de Ana Peleteiro en triple salto, de la que ya he escrito, con satisfacción y alegría, en ‘Carros de Fuego’.

Entre los chicos que han colocado sus registros en lo más alto del ránking me han impresionado especialmente el británico Adam Gemili en 100, el cubano Yordan O’Farrell en 110 mv, el keniano Consesius Kipruto en 3.000 metros obstáculos y, por supuesto, el qatarí Ashraf Amgad Elseify, que batió el récord mundial de martillo, desbancando a nuestro Javier Cienfuegos.

Y entre las chicas, la bahameña Anthonique Strachan, con doble victoria en 100 y 200 metros; la estadounidense Ashley Spencer en 400 y la lituana Dovilé Dzindzaletaité, que empató en triple con Ana Peleteiro, aunque la gallega venció por mejor segundo intento.

Pero me gustaron muchos más atletas, aunque no hicieran registros líderes del año. Por eso he querido circunscribirme a éstos. De lo contrario, la relación hubiera sido interminable. Pero no me resisto a citar al keniano Amos en 800 metros y al ruso Morgunov en salto de longitud.

Por países, Estados Unidos volvió a mostrar un poderío extraordinario, con nueve medallas de oro, cuatro de plata y siete de bronce, y un total de veinte. Le siguieron las dos grandes potencias africanas: Kenia (4-4-5) y Etiopía (3-3-1). Cuarta fue Cuba, que sigue extrayendo talentos, con tres oros y un bronce. La primera potencia europea fue Alemania, con dos oros y cuatro platas. España terminó la 18ª, gracias al oro de Ana Peleteiro.

Por finalistas, Estados Unidos volvió a ser el mejor, con 188 puntos (36 atletas entre los ocho primeros), seguido de Kenia, con 112 (20), Alemania, con 95 (22), Rusia, con 85 (17) y Gran Bretaña, con 71 (17). España fue la 22ª, con 18 puntos y cuatro finalistas: oro para Ana Peleteiro en triple, cuarto puesto para Didac Salas en pértiga, quinta plaza para Álvaro Martín en 10 km marcha y octava para Alejandro Noguera en lanzamiento de peso.

¿Habéis reparado en un dato curioso? Que España, país mayoritariamente de corredores, no ha tenido ninguno entre los finalistas en esta edición de los Mundiales júniors.

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¿Y Jamaica, que será uno de los países más poderosos en los Juegos de Londres? Pues aquí no le ha ido muy bien, relativamente hablando. Fue séptima en el medallero, con dos oros, dos platas y un bronce, y novena en el cuadro de finalistas, con 59 puntos y un total de trece chicos y chicas entre los ocho primeros.

Insisto: el campeonato ofreció un espectáculo maravillo. Lástima ver tanto cemento en las gradas…