Primavera maratoniana
Ayer se consiguió un festival de marcas en carreras de maratón. Las mejores, en Rotterdam, con un brillante doblete etíope protagonizado por Yemane Adhane (2h 04:48) y Tiki Gelana (2h 18:58, récord de Etiopía). A Adhane le siguieron su compatriota Getu Feleke (2h 04:50) y los kenianos Moses Mosop (2h 05:03) y Stephen Kibet (2h 08:05). Con los dos abisinios, son ya media docena los atletas que han bajado de 2h 05 en lo que va de año. Una barbaridad. A todo lo largo de 2011 esa barrera se quebró en sólo tres ocasiones, aunque en dos de ellas se bajó de 2h 04.
Yo creo que el maratón va a deslumbrarnos en este 2012. El efecto llamada de los Juegos Olímpicos de Londres, el más fuerte en las últimas ediciones, va a poner los ránkings al rojo vivo. Ya lo están, y llevamos sólo tres meses y medio de competición. Y faltan por disputarse la mayoría de las grandes carreras y, por supuesto, los Juegos, donde yo no descarto que se dispute la mejor carrera olímpica de la historia. Más que no descartarlo, la espero.
Nunca en la historia se ha visto tal acumulación de talento en los 42.195 metros. Los jóvenes acceden ya directamente al maratón, sin los pasos previos por los 5.000 y los 10.000 metros, que antes parecían obligados. Ahora los africanos van directamente a la distancia más clásica del atletismo y consiguen registros fascinantes. Y están rompiendo todas las marcas. El etíope Ayele Abshero, líder del ránking de esta temporada con 2h 04:23, tiene tan sólo 21 años, por ejemplo.
Otro dato es la contestación rotunda de Etiopía al dominio abrumador de Kenia en la temporada pasada. En aquella, los veinte primeros atletas de las listas fueron kenianos; en ésta, los cinco primeros son etíopes. Y están dando la batalla nada menos que con Gebrselassie fuera de juego.
Y se acaba de disputar el Maratón de Boston, el segundo más antiguo del mundo, tras el olímpico. Hace un año el keniano Geoffrey Mutai voló en 2h 03:02, por debajo del récord del mundo. La marca no tiene validez a efectos de ránking porque fue conseguida en un circuito descendente: 136,29 metros entre la línea de salida y la de llegada, cuando el máximo permitido es 42. Los organizadores insisten en mantener el mismo recorrido. Y Geoffrey Mutai insisitó en competir allí, a sabiendas de que si bate el récord mundial, no le valdrá. Pero a sabiendas, también, de que su registro sería tenido en cuenta por los seleccionadores kenianos cara a los Juegos de Londres.
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Puese bien: decepción. Un calorazo de 28 grados ha roto la carrera. Mutai se retiró en el kilómetro 30, con calambres y su selección olímpica peligra, Venció el también keniano Wesley Koriri, con 2h 12:40, seguido de sus compatriotas Levy Matebo (2h 13:06) y Bernard Kipyego (2h 13:13). En mujeres la mejor fue Sharon Cherop, también keniana, con 2h 31:50. Un desastre para una carrera que crearon corredores americanos que fueron olímpicos en Atenas 1896.
¡Ah! Y Nacho Cáceres fue noveno en Rotterdam, mejoró su marca personal y con 2h 11:58 consiguió la marca mínima. Otra gran noticia, aunque los españoles, y los europeos en general, nos movamos, en esto del maratón, a otra velocidad.
