Hungría. La avenida Bernie y el mito de Szisz

Manuel Franco
Actualizado a

Uno no sabe qué encontrará al llegar a Hungría, quizá leyendas de antiguos emperadores austrohúngaros, quizá enormes bloques de hormigón convertidos en casas vestigios del comunismo, quizá un río increible que destroza Budapest en dos barrios reconciliables, quizá las mujeres más bellas de Europa, quizá... sea verdad todo eso y más porque Hungría es un país que merece la pena visitar. Es el lugar de nuestro continente que más veces he visitado y siempre me sorprende, aunque esta vez lo vi gris...

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El circuito de HUngaroring está tan anclado en el pasado que, en la sala de prensa, a la izquierda, ya sin teléfonos, se conservan los cajetines de madera de la época en la que los periodistas eran reporteros de verdad y cantaban los reportajes a las taquígrafas que, pacientes, mecanografiaban la noticia en las redacciones. Hungaroring es así, un viaje en el tiempo que demuestra que lo anterior, a veces,e s igual de efectivo y que con las mismas sillas de hace veinte años siguen ahí y tienen mejor madera que los muebles de ahora. Es fácil llegar al circuito de Hungaroring desde la Plaza de los Héroes, junto al zoológico y uno de los mayores parques de Budapest, por la M3 pronto aparecen carteles y más carteles e incluso dejan un carril de la autopista para los invitados, pilotos, equipos y la prensa.

Hungría. La avenida Bernie y el mito de Szisz



Desde ahí, previo control de policia, se llega al cartelito que anuncia la Avenida Bernie, un guiño al gran jefe que hace cinco años, cuando renovaron el contrato los organizadores con la FOM, tuvieron con el ahora octogenario inglés. Dicen que Ecclestone sonríe siempre cuando pasa por esa pequeña carretera entre los campos y con el parque acuático al fondo. Después, está el letrero enorme: Hungaroring, el circuito húngaro, en español en el original. Y al lado un piloto lucha contra el viento en un monoplaza de hierro de inicios del siglo XX. Es la estatura conmemorativa de Ferenc Szisz, el ganador de la primera carrera que llevó el nombre de gran premio en la historia del automovilismo. Era húngaro nacido un 20 de septiembre de 1873 en Szeghalom, fue cerrajero y estudiaba mecánica en sus ratos libres, viajo por toda Europa y en Paris conoció a los hermanos Renault. Cuando Marcel Renault perdió la vida en la París-Burdeos-Madrid de 1903 su hermano Louis dejo de correr y fue Szisz el que defendería a la marca en el Grand Prix del Automobile Club de France de 1906 en Le Mans. Con su Renault AK de 105 caballos y neumáticos Michelin ganó la carrera y se hizo leyenda. Después defendería Francia en la Primera Guerra Mundial, pero eso ya es otra historia...